¿México lindo y querido? El fallido viaje de Ayuso para reivindicar el "mestizaje", en seis rancheras
Estuvo cuatro días sin agenda, no comunicó sus desplazamientos al Gobierno y provocó el enfado de una gran parte de la sociedad mexicana.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, decidió el pasado viernes poner fin a la parte oficial de su viaje por México después de sentirse víctima de un boicot supuestamente perpetrado por la presidenta del país, Claudia Sheinbaum. "Es insólito que amenace a una representante política de otro país porque no esté de acuerdo con sus ideas, y no actúe con el respeto con el que ella es recibida en España. La deriva totalitaria y violenta de México conduce al país a graves episodios antidemocráticos como el que se vive hoy", señalaba el comunicado difundido por su gabinete de prensa.
Terminaba así, de una forma tan abrupta, un viaje que ha sido objeto de polémica desde su planificación hasta parte de su desarrollo. Como señalaba El País en su editorial del pasado domingo, Ayuso aterrizó en el país "envuelta en una retórica grandilocuente sobre la libertad, la hispanidad y la defensa de Hernán Cortés". "Pero el único y verdadero balance del viaje habrá sido el intento de poner palos en las ruedas del deshielo diplomático entre México y España", añadía.
Ayuso quiso pregonar el mestizaje y defender, a su manera, la conquista española de hace siglos, pero sólo consiguió ser objeto de protestas y múltiples polémicas. Y ya aterrizada en España y sin dar explicaciones sobre sus cuatro días de agenda vacía en el país azteca, se ha presentado como víctima tanto del gobierno mexicano como del español. "No han abonado a nuestra suerte en un país sumido por la violencia. Nos podía haber ocurrido cualquier cosa en cualquier sitio", ha dicho en algunas de sus primeras declaraciones.
Repasamos en seis rancheras el periplo de Ayuso al otro lado del Atlántico y algunos de los interrogantes que deja este viaje por ese "México lindo y querido".
"Cien años", de Pedro Infante
En primer lugar, por su duración. La primera previsión del gobierno de la Comunidad de Madrid es que el viaje por México se prolongara hasta diez días. Rara vez, por no decir nunca, un presidente autonómico ha estado tantos días de viaje oficial por un único país. Ni siquiera el presidente del Gobierno o alguno de sus ministros mantienen una agenda tan extensa en sus viajes oficial. Pedro Sánchez, por ejemplo, estuvo cinco días en China el pasado mes de abril.
Ayuso, sin embargo, es muy generosa a la hora de planificar viajes a destinos que considera importantes para la Comunidad de Madrid. Y si hay que repetir, se repite. Por ejemplo, ha visitado seis veces Estados Unidos en los últimos cinco años. También ha estado Alemania, Corea del Sur, Tailandia, Perú o Ecuador. Algunos de estos viajes coincidiendo casualmente con situaciones comprometidas para su imagen, como la declaración judicial de su pareja, investigado por presunto fraude fiscal y falsedad documental.
"Me caí de la nube", de Cornelio Reyna
¿Y qué ha hecho Ayuso en México? A nivel de autoridades, Ayuso sólo ha sido recibida por Alessandra Rojo, alcaldesa de Cuauhtémoc y la gobernadora de Aguascalientes, Tere Jiménez. Sobre Rojo, es importante subrayar que, aunque su cargo tiene el nombre de alcaldesa, dicho enclave es algo así como uno de los principales distritos de Ciudad de México. De forma previa a ese viaje, la dirigente política mexicana recibió de manos de Ayuso un reconocimiento el día de la mujer "por su trayectoria como activista feminista".
En Aguascalientes, Ayuso recibió la Medalla de la Libertad de manos de la gobernadora panista Tere Jiménez. Este evento fue uno de los fallidos de Ayuso durante su visita a México, puesto que se vio interrumpido por la protesta de una regidora que se subió al escenario justo cuando iba a intervenir la española con un cartel donde se podía leer: “No tenemos agua”.

"Fue tan poco tu cariño", de Rocío Durcal
Pero el viaje de Ayuso, como tal, ha sido una cascada de cancelaciones y cambios. El primer evento, que iba a celebrarse en la catedral de Ciudad de México, fue anulado a las pocas horas de que tuviera lugar una vez que la Iglesia mexicana no estuviera muy convencida de albergar un acto en el que se iba a ensalzar la Conquista Española o la figura de Hernán Cortes. De hecho, varias decenas de representantes de los pueblos originarios ya se habían congregado a las puertas del templo a modo de protesta. En Aguascalientes, según la prensa local, otros dos actos fueron cancelados y durante parte del viaje Ayuso tuvo que enfrentarse al descontento de algunos ciudadanos por su discurso "imperialista".
Así se llegó al viernes, cuando Ayuso de súbito decidió cancelar lo que quedaba de agenda por México. ¿El motivo? La amenaza de Claudia Sheinbaum de boicotear la gala de los premios Platino. Sin embargo, el grupo hotelero que acoge los premios emitió un comunicado asegurando que fue decisión suya pedir que le retirasen la invitación a Ayuso por sus “desafortunadas declaraciones”, mientras que el gobierno mexicano aseguró que “en ningún momento se intentó evitar alguna de sus presentaciones públicas o privadas”. Cabe recordar que el gobierno de la Comunidad de Madrid invirtió medio millón de euros a modo de patrocinio en estos galardones.
"México lindo y querido", de Jorge Negrete
Pese a su ausencia en este evento y la cancelación del resto de compromisos, Ayuso no regresó rauda y veloz a España. El último apunte de su agenda cumplido señalaba que acudiría el jueves 7 de mayo a las 01:00 de la madrugada de España —la tarde del miércoles en México—, a la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes, además de visitar después la plaza de toros Monumental.
En los dos días siguientes, el jueves y viernes - según deslizaba la Cadena SER - la presidenta madrileña no tuvo actos oficiales previstos y sólo se supo que se encontraba en la Riviera Maya. Curiosamente, a estas alturas del viaje, se unía a la expedición el jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, justo después de declarar ante la jueza como imputado por un delito de revelación de secretos.
Una vez vaciada por completo la agenda tras el supuesto boicot de Sheinbaum, Ayuso ha pasado el fin de semana en el país sin demostrar ninguna "actividad oficial". En resumen, desde el jueves hasta el domingo noche, cuando tomó el vuelo de vuelta, no se ha conocido nada de su paso por México. Ni qué ha hecho, ni con quién...
"Ay Jalisco no te rajes", de Jorge Negrete
Y hay una duda más. ¿Quién ha pagado esto? Desde la Gobierno de la Comunidad de Madrid reconocieron el viernes a la Cadena SER que la invitación de los productores de los Premios Platino incluía la estancia de Ayuso y de toda su delegación en un ‘resort’ de Riviera Maya. Sin embargo, el portavoz del gobierno, Miguel Ángel García, aseguraba este lunes que “obviamente, cualquier viaje internacional que realiza cualquier miembro de cualquier gobierno se paga con cargo a los presupuestos correspondientes". Y ha tildado de "absurda" la pregunta del periodista al respecto.
Hoy, ya en suelo español, Ayuso se paseaba por COPE y Cuatro para asegurar que Sheinbaum y Pedro Sánchez "han puesto en peligro" a ella y su equipo en México. "Han abandonado a un representante del Estado a su suerte en un país sumido en el narcotráfico. Nos podría haber ocurrido cualquier cosa en cualquier sitio", ha dicho.
Sobre esta supuesta indefensión, fuentes del Ministerio de Exteriores han señalado que Ayuso no quiso facilitar la agenda de su viaje a México y su equipo rechazó la seguridad que el Gobierno de México ofrece habitualmente en este tipo de visitas. Además, "en ningún momento durante su viaje a México la presidenta de la Comunidad de Madrid comunicó a la Embajada de España ni al Ministerio ningún problema ni inquietud de seguridad", añaden dichas fuentes.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha ironizado sobre esto en redes sociales: "Es que para tener seguridad debes facilitar tu agenda. Y eso supone desvelar dónde estás. Se entiende, ¿no?".
"La bikina", de Rubén Fuentes
¿Y qué ha conseguido Ayuso con su visita a México, más allá de tensionar las relaciones con este país? Esa era la pregunta que le ha formulado para finalizar la entrevista el presentador Nacho Abad en Cuatro. ¿Algún contrato millonario? "Sí, lo tengo aqui bajo el brazo. No te fastidia. Hemos traído acuerdos. Porque cuando uno se va de viaje, parece que vuelve con el dinero...", se ha limitado a decir.
Lo cierto es que, estando en México, Ayuso sólo anunció que el Grupo Alsea "invertirá más de 77 millones de euros en la región en los próximos cinco años, para abrir 78 nuevos establecimientos propios y franquiciados y crear cerca de 2.400 nuevos puestos de trabajo", según una nota de prensa oficial de su gabinete. El Grupo Alsea gestiona algunos establecimientos de comida como Vips, Ginos, Foster's Hollywood.
"¿Por qué soy yo la que tengo que dar pelos y señales de dónde he estado y a ver el dinero dónde está? Cuando uno viaja siembra relaciones entre universidades, inversores... y tú tienes que ver una balanza completa. Mi agenda ha sido impresionante, va mucho más allá de lo que hacen otros", ha añadido para sortear la pregunta. Altanera y orgullosa, como dice la canción de La Bikina.
