Semana negra para el Gobierno: "Así es imposible"
El abatimiento es total en el PSOE. También entre los socios. Sánchez se prepara para resistir y mantiene su apoyo a Zapatero pese a que las dudas internas aumentan.

Pedro Sánchez se dispone a resistir. Pese a todo. El abatimiento es total en las filas socialistas. También en buena parte de sus socios parlamentarios. "Así es imposible", resumía gráficamente un dirigente de Sumar que forma parte del Gobierno. La consigna de defensa de José Luis Rodríguez Zapatero se mantiene en Moncloa, pero cada vez son más los que albergan dudas. Algunos se creen engañados. "De corazón, no me lo puedo creer. Tiene que explicarse", apunta un dirigente cercano al hoy presidente.
Todos ponen el foco en la declaración de Zapatero en la Audiencia Nacional, prevista para el próximo dos de junio. Antes, las partes accederán al sumario. Desde su imputación, el expresidente está enfrascado en analizar documentación y en preparar su defensa, según fuentes próximas. Algunas voces del PSOE sugieren que ya ha querido dar ya la cara ante los medios pero que su abogado se lo ha impedido. Lo que sí ha hecho es hablar con Sánchez y con otros allegados para negarlo todo.
Hace meses que a Moncloa llegaban informaciones sobre Zapatero. Pero él siempre las rechazó, como hasta ahora, y Sánchez no le apartó de su lado. Al contrario. Ha sido "el faro moral" y un revulsivo para el PSOE en tiempos difíciles, como se han encargado de enfatizar estos días ministros y altos cargos. "Transmitía que todo era falso", según las fuentes consultadas por El HuffPost. Y el presidente y su equipo se lo creyeron, o se lo quisieron creer.
Tras el impacto inicial, en el PSOE han descartado ya la tesis de que sea un caso de lawfare. "Calama no es Peinado", conceden al más alto nivel. Y de ahí la enorme preocupación por lo que aún esté por llegar y sus consecuencias políticas. De fondo, el calendario judicial para el presidente es endiablado. Sin ir más lejos, además de todo lo que pueda ir surgiendo sobre el expresidente, el martes empieza el juicio a su hermano, David Sánchez.
"Estoy mal, muy afectado. No me lo puedo creer", verbalizaba esta semana un diputado socialista en los pasillos del Congreso. A micrófono cerrado, todos los comentarios iban en este sentido. También en los territorios. "La gente está muy tocada", se reconoce, pese a que Sánchez haya dado orden de respaldar a Zapatero, como públicamente han hecho los ministros Félix Bolaños, Óscar López o Isabel Rodríguez. Incluso el presidente está tocado, según sugieren algunos dirigentes.
¿Hay margen para aguantar?
Así las cosas, la pregunta que muchos se hacen aunque les cueste verbalizarla es si se puede seguir así, si hay margen para reconducir la legislatura. El presidente interpreta que sí, y por si hubiera dudas volvió a situar las elecciones generales en 2027. Así lo dijo en la sesión de control a Gobierno. Pero sus socios se reconocen a la espera de que lo que diga Zapatero en la Audiencia Nacional. "Es una pena que todo lo que hemos hecho y todo lo que aún podríamos hacer quede empañado por esto", se frustran también en Sumar.
En Moncloa no auguran ni crisis de Gobierno ni tampoco una brecha aún mayor con los partidos que le apoyan en el Congreso. "Una moción de censura no saldría adelante", se muestran seguros. Si bien, es cierto que Junts ya va por libre en muchas votaciones y que, pese a las reiteradas promesas, no hay visos de que Sánchez pueda aprobar unos Presupuestos esta legislatura.
Entre las opciones de Sánchez estaría la de hacer coincidir las generales con las autonómicas y locales, previstas para dentro de un año, en mayo de 2027. "Tiene que convocar antes de las nuestras o estamos jodidos", afirman nítidamente en Castilla-La Mancha, la federación más crítica con el presidente. Algunos alcaldes son también de este parecer.
El PP frena la moción
Los rostros en el Congreso se tornaban diametralmente opuestos en la bancada del grupo popular. "Palomitas", decían en el entorno de Alberto Núñez Feijóo. "A España no, pero a nosotros nos viene mejor que Sánchez siga y no convoque elecciones. Cuánto más tiempo esté en la Moncloa, mayor será el batacazo del PSOE. Se van a quedar en la nada", diagnostican en Génova.
Para Feijóo, el foco ha de estar en "Sánchez y Zapatero" y no "en lo que vaya hacer o no el PP", según sus colaboradores. Y de ahí que la consigna interna esté siendo "cabeza fría" y evitar "la ansiedad", tal y como informó este periódico. "No descartamos la moción de censura pero tampoco vamos a activar nada. Toca disfrutar", afirman. De ahí que no se haya iniciado ronda de contactos con los partidos ni nada por el estilo.
De fondo, con este terremoto en el PSOE, el PP esquiva también sus propios problemas, que pasan por la convivencia con Vox. En Castilla y León, los contactos avanzan discretamente pero no sin sobresaltos para Alfonso Fernández Mañueco. "Están pidiendo unas cosas…", deslizan fuentes conocedoras de las negociaciones. Sea como fuere, el pacto podría llegar ya la próxima semana. En Andalucía en cambio, Juanma Moreno aún no ha descolgado el teléfono. "Hay tiempo y está claro hasta dónde podemos llegar: acuerdos programáticos y cargos intermedios. No habrá consejeros de Vox en el Gobierno", zanjan desde San Telmo.
