130 habitaciones, 11.000 metros cuadrados construidos y tres plantas bajo tierra: el misterio de la Mansión Safra, la casa más blindada del mundo
Se encuentra en el sur de São Paulo (Brasil) y es más grande que la Casa Blanca.
La Mansión Safra es la undécima residencia más grande del planeta. Edificada en el sur de São Paulo (Brasil) en la década de 1990, cuenta con 130 habitaciones, ocupa una superficie de 22.000 metros cuadrados y tiene más de 11.000 metros cuadrados de superficie construida.
Esas elevadas cifras se traducen en que la Mansión Safra es más grande que la mismísima Casa Blanca y duplica el tamaño del Palacio de Alvorada, el lugar en el que reside el presidente de Brasil.
Tal y como recoge el medio de comunicación británico Daily Express, la propiedad, que cuenta con su propia piscina olímpica y helipuerto, fue construida originalmente por el banquero Joseph Safra (de ahí el nombre de Mansión Safra).
La enorme residencia tiene cinco plantas, de las que tres están bajo tierra. No hay ningún tipo de problema a la hora de acoger a posibles invitados, ya que sus 130 habitaciones están conectadas por nueve ascensores. Para mantener tan gigantesco edificio se estima que el consumo energético sería similar al de una ciudad de 2.000 habitantes.
El misterio que rodea a la Mansión Safra
No obstante, pese a contar con espacio de sobra para recibir visitas, el interior de la Mansión Safra se mantiene blindado en el más absoluto de los secretos y se dice que son muy pocas las personas que han tenido la oportunidad de estar dentro de la propiedad.
Lo que sí que se conoce a ciencia cierta es que la residencia cuenta con una arquitectura diseñada por el arquitecto francés Alain Raynaud que está inspirada en el también francés Palacio de Versalles.
La persona que impulsó la creación de esta mansión, Joseph Safra, nació en Líbano en 1938 y emigró a Brasil cuando era adolescente. En el país carioca, fundó Grupo Safra, una institución bancaria y financiera que operaba en Estados Unidos, Europa, Oriente Medio, América Latina, Asia y el Caribe.
Su gran éxito empresarial hizo que, más allá de poder permitirse la construcción de la mansión, Joseph Safra fuera en su momento la 52.ª persona más rica del mundo y el hombre más rico de Brasil, según los datos de Forbes.