2.122 euros por 32 noches: una 'socimi' oferta pisos en el Raval por casi el doble del baremo del Ministerio de Vivienda mientras envía burofaxes a sus inquilinos de toda la vida
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2.122 euros por 32 noches: una 'socimi' oferta pisos en el Raval por casi el doble del baremo del Ministerio de Vivienda mientras envía burofaxes a sus inquilinos de toda la vida

Vecinos aseguran que la propietaria está llevando a cabo medidas de presión contra los actuales inquilinos como la amenaza de que "los ascensores dejen de funcionar".

Protesta vecinal en Barcelona contra los 'fondos buitre'GETTY IMAGES VÍA SOPA

Adiós a la prórroga de los contratos de alquiler. El Congreso de los Diputados ha rechazado, con los votos de PP, Vox y Junts, la iniciativa de Sumar para congelar los precios de los contratos de renta de casi tres millones de inquilinos.

Con un horizonte en duda para tantos hogares, el escándalo del actual mercado de la vivienda sigue creciendo. En Barcelona bien lo saben y en el barrio de El Raval se está recrudeciendo ahora un caso sonado. 

Como detalla El País, la empresa Vivenio una socimi propiedad de dos fondos de pensiones, el holandés Pylades Investments Holding y el australiano Aware Super, ha puesto en 'oferta' en internet alojamientos por noche en un piso de los incluidos en los baremos del Ministerio de Vivienda. 

Los precios, como se puede imaginar, poco tienen que ver con lo que ideó Moncloa. Si el departamento de Isabel Rodríguez fijó un valor de 1.200 euros, el anuncio visto en los últimos días incluye 32 noches por un precio total de 2.122 euros.

La fórmula de poner en reserva noches y no mensualidades, quincenas o semanas permite a los propietarios saltarle la ley del alquiler turístico, si bien vulnera la normativa catalana, que fija topes también en los arrendamientos de temporada.

Aunque la empresa lo intenta hacer con disimulo, la 'trampa' ha sido vista por los propios vecinos, que han dado parte de la actividad encubierta de la socimi en un bloque que ronda las 50 viviendas. 

De momento, la estrategia 'silenciosa' de la empresa está funcionando, recurriendo a prácticas como "cobrar el agua caliente, negarse a arreglar los desperfectos o con la amenaza de que los ascensores dejen de funcionar", admite uno de los inquilinos de la zona, consciente de que la propietaria va mandando burofaxes como medida de presión para que los actuales moradores dejen sus casas.

Muchos han dicho basta a la estrategia de presión, pero algunos resisten e incluso han mandado ya su propio burofax a la propietaria para que congelen el precio del contrato del alquiler, como marcaba la norma del Gobierno, que ahora el Congreso de los Diputados ha echado por tierra.

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