Abi, pastelera, gana millones con su negocio: "Nunca estás realmente fuera del horario laboral"
Esta joven emprendedora ya ha logrado casi 300.000 seguidores en su cuenta de TikTok y dice que el marketing 'online' es un elemento clave de su negocio.

Cinco años antes de que Abi Caswell abriera su propia panadería, nunca había hecho una sola galleta. Y, en la actualidad, posee y administra dos panaderías que generan siete cifras en ventas. Caswell, de 30 años, es el fundador de Batter, una panadería con dos tiendas en Hammond y en Nueva Orleans, situadas en el Estado de Luisiana, en Estados Unidos, según publica CNBC.
Su objetivo final siempre ha sido tener su propio negocio.“Desde niña, siempre supe que quería trabajar por mi cuenta. Quería poder controlar mi horario y ganar mi propio dinero”, recuerda la joven. Su interés por los dulces comenzó cuando era adolescente, trabajó en una pastelería local entre los 16 y los 20 años y “le encantaba todo”, aunque no participaba en el proceso de horneado, recuerda.
Después de graduarse de la Universidad Estatal de Luisiana de Alejandría, en 2018, con una especialización en Administración de Empresas y una especialización menor en Marketing, Caswell se mudó a Hammond con su esposo Trey. Mientras trabajaba a tiempo completo como asistente ejecutiva, Caswell comenzó a experimentar horneando sus propios pasteles como pasatiempo. Después de preparar un pastel para el esposo de una amiga, “uno de nuestros amigos en común me dijo: ‘Esto está buenísimo. Tienes que venderlos. No tenemos nada parecido aquí’”, recuerda Caswell.
Esta empresaria, inicialmente, planeó dedicarse a pasteles y cupcakes, dice, pero con el auge de cadenas de galletas populares como Crumbl e Insomnia Cookies (ninguna de las cuales tenía tiendas en Hammond en ese momento, señala Caswell), decidió aprovechar la moda y hacer de las galletas el foco de su negocio secundario de repostería. En otoño de 2021, Caswell empezó a experimentar con recetas de galletas con la ayuda de su esposo Trey, entrenador de baloncesto de secundaria. Le llevó seis meses desarrollar su ahora emblemática receta de galletas con chispas de chocolate.
“Hicimos muchísimas tandas de galletas que eran terribles”, dice. “Nunca quedaban del todo bien porque no tenía ni idea de lo que hacía. Así que cada vez que hacía una, aprendía algo nuevo”. Comenzó a publicar sus productos horneados en línea y en las redes sociales y rápidamente atrajo una sólida base de clientes locales. Así que, en la primavera de 2022, Caswell dejó su trabajo de asistente ejecutiva a tiempo completo para centrarse en la repostería.
“Trabajaba de 8.00 a 17.30 y luego llegaba a casa y horneaba hasta la una de la madrugada”, recuerda. “Era demasiado”. Cuando Caswell dejó su trabajo, consiguió un puesto en el mercado agrícola de Hammond. Todos los viernes, con la ayuda de su esposo, horneaba 500 galletas para venderlas en el mercado el sábado, y solían agotarse en 30 minutos, comenta. “Fue entonces cuando me di cuenta de que teníamos que abrir una tienda. Esto no era sostenible. Teníamos que encontrar otra forma de vender”, dice Caswell.
Ella estima que, en la actualidad, vende más de mil productos horneados cada día, como galletas, cupcakes, pasteles, petit fours y panes, que son los básicos en el menú de Batter durante todo el año, dice, pero también ofrecen delicias de temporada como una galleta inspirada en el roscón de reyes para el Carnaval. Las galletas con chispas de chocolate, la especialidad de la panadería, cuestan 2,65 euros cada una.
Batter también vende bolas de pastel, croissants y pop tarts caseros que Caswell obtiene de otras panaderías locales propiedad de mujeres, y, además, en ambos locales de esta firma se sirve café. En este momento, Caswell está cerca de lograr un sueño de toda la vida: desarrollar su receta característica de galletas con chispas de chocolate en una mezcla para venta al por mayor. Dice que su primer lote de 150 bolsas de mezcla para galletas, que vende a 12,6 euros cada una, se agotó rápidamente en línea y su objetivo es llevar el producto a las tiendas de comestibles este año.
“Antes de abrir Batter, siempre le decía a mi esposo: ‘Algún día estaremos en estos estantes’”, cuenta. Desarrollar una mezcla hará que sus galletas sean “más accesibles”, en lugar de estar atadas a una tienda, dice Caswell. Un rasgo que Caswell cree que es crucial para el éxito de su negocio es la adaptabilidad: “Gran parte de ser dueño de un negocio depende de tu nivel de tolerancia a que tus planes cambien, a que surjan cosas o a que salgan mal”, afirma. Dirigir ambas panaderías no ha sido fácil: “Todos los días hay algo nuevo”, recalca.
Actualmente, Caswell no tiene un decorador de pasteles para la tienda de Nueva Orleans, por lo que está ocupando el puesto ella misma hasta que pueda contratar a uno nuevo. Ella generalmente divide su tiempo entre ambas tiendas, que están a una hora en auto una de otra, pero como su tienda de Nueva Orleans no tiene suficiente personal, Caswell ha estado trabajando en ese lugar “prácticamente a tiempo completo” todos los días de la semana, dice. Esa es la “alegría de ser dueño de una pequeña empresa”, bromea: “Nunca estás realmente fuera del horario laboral”.
También afirma que el marketing online siempre ha sido un elemento clave de su negocio: es así como llegó a muchos de sus primeros clientes y atribuye el alcance de sus redes sociales al impulso de su negocio hasta el día de hoy. Actualmente, Caswell tiene casi 300.000 seguidores en su cuenta de TikTok (@abicaswell), donde publica sobre su rutina diaria, comparte videos de repostería detrás de escena y habla sobre los desafíos de administrar sus panaderías.
Además de promocionar sus productos horneados, el objetivo de Caswell es mostrar a su audiencia lo que realmente se necesita para administrar una pequeña empresa. “Intento ser lo más honesta posible en las redes sociales”, dice. “Creo que la gente no entiende el esfuerzo mental, ni el compromiso de tiempo”. Cuando tienes un negocio, “no hay tiempo de inactividad”, afirma la empresaria. “Incluso cuando estoy de vacaciones, si las tiendas están abiertas, estoy trabajando”. La mayoría de las veces, “las derrotas duelen más de lo que las victorias hacen sentir bien”, concluye esta joven emprendedora, pero su objetivo de para este año es darse la oportunidad “de disfrutar de lo que hemos hecho”.
