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Bad Rufián o Gabriel Bunny

Bad Rufián o Gabriel Bunny

Hoy, IU es una de las mil siglas dentro de una marca que, junto a otras mil marcas, forma parte de otro movimiento. En 2031, Otro Movimiento, junto a otros mil, se integrará dentro de El Siguiente.

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El político Gabriel Rufián y el cantante Bad Bunny.

Yo, más que a Rufián, veo a Bad Bunny como líder del lateral izquierdo de la banda política. La independencia de Cataluña sería el mayor robo que cupiera hacer a la clase obrera española. Mentiras, chantajes y cobardías para que los más ricos no pongan en la caja común lo que les toca. Mayor que cualquier reforma laboral que pudiera derogar un gobierno futuro. Mayor que cualquier congelación salarial que tarde o temprano se descongelará. El robo que, por irreversible, sería definitivo. La única riqueza del proletariado no es su prole, sino la riqueza de su Estado construido con derechos, sanidad, educación, salarios, servicios y ciudadanía. Si un tío que defiende este robo a los trabajadores les pide el voto desde la izquierda, entonces a lo mejor lo que necesita la izquierda en España es ponerse a perrear.

"Ya, pero es que Rufián cae muy bien, tenías que ver cómo le jalean por las calles…". ¿Y Bad Bunny? Lleva cuatro años siendo lo más oído —oído, no necesariamente escuchado— en Spotify. ¡Es el artista más popular en China! ¡El más popular en la mismísima República Popular! "Ya, pero es que Rufián reparte unos zascas a los políticos de derechas...". ¿Y Bad Bunny? Ha pasado una semana y todavía le pitan los oídos a Donald Trump del bofetón que le metió en la Super Bowl. Tiene más mérito irritar al Monstruo Naranja que a Vito Quiles, ¿no? "Ya, pero es que Rufián es tan cuqui, tan antiespañol, dan tantas ganas de votarlo…". Pues Bad Bunny dice que tiene "una novia en Barcelona que vino en avión / y dice que mi bicho está cabrón". Y se las v’a llevar a toa' pa un viaipí, un viaipí.

¿Cuál de los dos podría obrar el milagro divino de que la izquierda extrema se presente con las mismas siglas en nuestro país en dos elecciones generales seguidas? Dos elecciones. Sólo dos. No pido más. Que los votos de Avanzar Juntas en 2023 no vayan a Somos Tú en 2027, que De Frente en 2031 no sea la nueva marca electoral que intenta superar el fracaso y la ruptura en mil pedazos de Somos Tú. Llevamos veinte años repitiendo la fórmula del Frente Judaico Popular. Izquierda Unida nació como la coalición exhaustiva de toda la izquierda a la izquierda de la izquierda —¡hasta el Partido Carlista, colega!—. Hoy, IU es una de las mil siglas dentro de una marca que, junto a otras mil marcas, forma parte de otro movimiento. En 2031, Otro Movimiento, junto a otros mil, se integrará dentro de El Siguiente.

"Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos" tuitea Rufián, y, a poco que se sepa sobre los ideólogos del nacionalismo catalán, se da uno cuenta de que esos "pueblos" están más cerca del volksgeist de Herder que del…" Panamá, Honduras, Cuba…" del Conejito Malo. "Lo único más poderoso que el odio es el amor", a esto ha quedado reducida la unidad de la izquierda. A esto y a rezar porque Vox siga subiendo, ya que es la única posibilidad que tienen de no desaparecer. Ya sabemos lo que nos espera. Dios se apiade de nosotros. Bad Bunny o Gabriel Rufián, Bad Rufián o Gabriel Bunny, —mira, me importa una mierda—, candidato a la presidencia del Gobierno de España, y Vox al 35%, que es lo que buscan los que guardan lágrimas de facha en frasquitos. Ya encontraremos algún muerto al que culpar.

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MOSTRAR BIOGRAFíA

Licenciado en Filosofía y doctor en Psicología. Es profesor titular de Psicología Clínica de la Universidad de Oviedo desde antes de que nacieran sus alumnos actuales, lo que le causa mucho desasosiego. Durante las últimas décadas ha publicado varias docenas de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales sobre psicología, siendo sus temas más trabajados la conformación del yo en la ciudad actual y la dinámica de las emociones desde una perspectiva contextualista. Bajo la firma de Antonio Rico, ha publicado varios miles de columnas de crítica sobre televisión, cine, música y cosas así en los periódicos del grupo Prensa Ibérica, en publicaciones de 'El Terrat' y en la revista 'Mongolia'.