Adiós a la mitad de los trabajos: un estudio activa las alarmas y elogia el plan de España para preparar a sus trabajadores para el futuro
Nuestro país es de los pocos que introduce a edades tempranas conceptos de esta herramienta para familiarizarse con ella.
La inteligencia artificial (IA) avanza a pasos agigantados, transformando industrias como la comunicación, la publicidad o la educación, así como la forma en que trabajamos. Frente a esta realidad, muchos países han comenzado a preparar a sus ciudadanos para adaptarse a un entorno laboral impulsado por esta herramienta, revela una nueva investigación de la Universidad de Georgia publicada en Science Daily.
El estudio, liderado por Lehong Shi, del Mary Frances Early College of Education, analizó las estrategias nacionales de IA de 50 países, enfocándose en políticas educativas y de capacitación laboral. El objetivo fue identificar qué naciones están realmente priorizando la formación de una fuerza laboral competente en IA.
Según investigaciones previas, hasta el 50% de los empleos actuales podrían desaparecer en los próximos 20 años. Sin embargo, el panorama no es del todo negativo, ya que se estima que el 65% de los estudiantes de primaria trabajarán en profesiones que aún no existen, muchas de las cuales demandarán "sólidas habilidades en IA".
Importante trabajar las habilidades en IA, pero sin descuidar las humanas
"Las habilidades y competencias en IA son muy importantes", afrima Shi. "Si se desea ser competitivo en otras áreas, es fundamental preparar a los empleados para trabajar con IA en el futuro", añade. El estudio utilizó seis indicadores para evaluar el nivel de prioridad que cada país otorga a la capacitación laboral en IA:
- El objetivo del plan.
- Cómo se alcanzarán las metas.
- Ejemplos de proyectos.
- Cómo se medirá el éxito.
- Cómo se apoyarán los proyectos.
- Los cronogramas para cada proyecto.
Solo 13 países, en su mayoría europeos junto con México y Australia, dieron una alta prioridad a este aspecto. Estados Unidos, en cambio, fue clasificado en el grupo que les otorgaba una prioridad media. "Aprender lo que están haciendo otros países podría ayudar a Estados Unidos a mejorar sus propios planes de preparación de la fuerza laboral en la era de la IA", observa Shi.
Un punto común entre las estrategias fue el impulso a la formación universitaria en IA. También se detectaron esfuerzos por introducir esta tecnología en niveles educativos más tempranos. Este es el caso de España, que ha comenzado a enseñar conceptos de IA desde preescolar, y Alemania apuesta por fomentar una cultura de interés en la IA a largo plazo.
La capacitación laboral específica por sector y los programas de prácticas también ganan terreno. No obstante, pocos países han diseñado planes que incluyan a grupos vulnerables, como personas mayores o desempleadas.
Shi advierte sobre un aspecto a menudo descuidado: el desarrollo de las habilidades humanas. "Las habilidades blandas humanas, como la creatividad, la colaboración y la comunicación, no pueden ser reemplazadas por la IA", subraya. Sin embargo, solo unos pocos países las mencionan en sus planes.