Una mujer gana 222.222 euros en una lotería y sentencia: "Ni siquiera sabía que estaba jugando"
"Pensé que era una broma”.

En una pequeña calle residencial de Middelburg, en Países Bajos, ocurrió algo que convirtió una mañana normal en un momento inolvidable. Un equipo de televisión de una famosa cadena neerlandesa llamó a varias puertas para anunciar que los vecinos habían ganado grandes premios en una lotería por códigos postales, un sistema en el que todos los hogares de una misma zona pueden resultar premiados a la vez.
Entre los sorprendidos estaba Sonja, una mujer que jamás imaginó que ese día recibiría un cheque de 222.222 euros, especialmente porque ni siquiera recordaba estar participando en ningún sorteo. “Ni siquiera sabía que estaba jugando”, dijo todavía en shock, mientras sostenía el papel que cambiaría su vida.
“No sé qué me está pasando”
Sonja sostenía entre sus manos un cheque de 222.222 euros y apenas podía articular palabra. “No sé qué me está pasando. Es como si estuviera en otro mundo”, confesó, visiblemente emocionada según recoge el medio Omroep Zelanda. Lo más sorprendente es que la mujer ni siquiera sabía que seguía participando en la Lotería Postal. “Mi marido lo había arreglado, pero ya ha fallecido. Yo había olvidado por completo que todavía estábamos jugando”, explicó.
La noticia llegó en un momento especialmente sensible de su vida. Según cuenta, durante mucho tiempo había pospuesto importantes reformas en su casa porque sus recursos económicos eran limitados y su esposo estaba gravemente enfermo: “Todavía tengo que hacer cosas grandes en mi casa, pero no tenía dinero para eso”.
Otra parte del dinero se destinará a pagar impuestos, pero aun así le queda suficiente para cumplir varios deseos. Entre ellos, ayudar a personas de su entorno y hacer una donación a la Fundación Forgotten Child, una organización que apoya a menores en situación vulnerable. “Con esto también puedo hacer algo por algunas personas que conozco”, añadió, dejando claro que su fortuna tendrá un impacto más allá de su propia vida.
Una calle entera de celebración
Otros seis vecinos también recibieron cheques, entre ellos Lonne, quien obtuvo 111.111 euros. Mientras disfrutaba de los tradicionales dulces oliebol, explicó entre risas qué planea hacer con el dinero. “Todavía tenemos un Volvo de 33 años. Quedó muy dañado en las últimas vacaciones por una joven que acaba de sacarse el carné de conducir”, contó con humor. Su idea es arreglar el coche, pero también ayudar a su hija a comprar una casa. “Porque ya lo tenemos todo”, dijo.
Lonne tampoco esperaba nada extraordinario ese día. Estaba fuera con su familia cuando recibió una llamada. Normalmente no contesta números desconocidos, pero esta vez insistieron. “Era alguien de la Lotería Postal. Me dijeron que había ganado un premio y pensé que era una broma”, recuerda.
