Alejandro, joven, viaja con su madre a Roma y se topan con un gran problema en un ascensor: "Sácame ya de aquí, que me muero"
Una escena cómica que refleja una realidad de las ciudades históricas.

Muchas veces viajar es mucho más que las fotos perfectas que inundan las redes sociales. Detrás de cada postal idílica, se esconden imprevistos, momentos incómodos y escenas tan reales como divertidas que nunca salen en las publicaciones en redes. Precisamente uno de esos instantes, tan cotidiano como inesperado, fue el que vivió una familia durante su viaje a Roma y que acabó convirtiéndose en una anécdota viral.
Lo que iba a ser una postal turística se convirtió en un momento cómico y algo tenso para Alejandro, un joven que viajó a Roma con su madre y grabó el incidente en un vídeo que compartió en redes sociales. En el clip, la pareja intenta entrar en un ascensor notablemente pequeño. “Ahí no quepo yo”, decía entre risas la madre al ver el reducido tamaño de la cabina, mientras ambos dudaban si realmente podían entrar juntos sin quedarse atascados.
“Uy los romanos…”, se oye decir a la madre con tono irónico mientras se adentra en el diminuto ascensor, sorprendida por unas dimensiones que chocan con la imagen de grandeza asociada a la capital italiana. La escena continúa con Alejandro intentando tranquilizarla y preguntándose en voz alta si ambos cabrían dentro, hasta que la puerta se resiste a cerrar y la broma da paso a la incomodidad.
Expectativa vs. realidad
Entre risas nerviosas y comentarios sobre el peso, el momento acaba reflejando ese contraste tan habitual entre el encanto de los edificios históricos y las limitaciones prácticas que aún conservan muchos de ellos. “Esto es sobrepeso… Sácame ya de aquí, que me muero”, dice la madre entre risas antes de salir de la cabina, poniendo fin a una escena tan breve como memorable que transformó una simple subida en ascensor en una anécdota viral.
Este no es un caso aislado, sino que viajeros llevan años comentando en reseñas que muchos hoteles y pensiones del centro histórico romano conservan ascensores antiguos y de dimensiones reducidas, adaptados a la arquitectura de edificios centenarios. En foros como Tripadvisor es habitual encontrar quejas y anécdotas sobre cabinas tan estrechas que apenas admiten una maleta y una persona a la vez.
El vídeo de Alejandro combina humor familiar con una queja sencilla y reconocible: el choque entre las expectativas del turista y la realidad de alojarse en edificios antiguos. Pese al tono cómico que caracteriza al clip, la anécdota sirve para recordar una realidad práctica del turismo en ciudades históricas. Lo cierto es que la belleza del pasado a veces viene con limitaciones, como ascensores diminutos, y conviene informarse antes de viajar.
