Alemania activa su plan de defensa civil ante crisis y atentados: anuncian 10.000 millones de euros, 1.000 vehículos especiales, 110.000 camas y un catastro de búnkeres hasta 2029
El plan llega ante una situación de guerra en Ucrania, los ataques a infraestructuras críticas, la desinformación y el miedo a sabotajes.
Alemania quiere preparar a su población para un escenario que hasta hace pocos años sonaba lejano: crisis graves, atentados, ataques híbridos o incluso una emergencia de defensa. El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, planea un programa de 10.000 millones de euros hasta 2029 para reforzar la protección civil, comprar 1.000 vehículos especiales, adquirir 110.000 camas de campaña y crear un registro nacional de refugios como búnkeres, túneles y aparcamientos subterráneos.
La medida, adelantada por Bild y recogida por varios medios alemanes como Welt, busca conectar mejor la defensa civil con la Bundeswehr, el Ejército alemán. La idea es que, en una crisis, no trabajen como mundos separados. Para ello, Interior prevé crear dentro del ministerio una nueva unidad llamada 'Comando de Defensa Civil', encargada de coordinar la respuesta con las Fuerzas Armadas.
Un giro provocado por la guerra de Ucrania y las amenazas híbridas
El plan llega en el contexto de la guerra de Rusia contra Ucrania, los ataques a infraestructuras críticas, la desinformación y el miedo a sabotajes. Alemania no habla solo de bombas o invasiones. Habla también de apagones, ciberataques, colapso sanitario, ataques terroristas y campañas de desestabilización.
Según Reuters, el programa quedaría exento de las estrictas reglas de endeudamiento alemanas gracias a los cambios aprobados para facilitar inversiones en defensa y seguridad. El propio ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha defendido que la defensa militar necesita ir acompañada de una defensa civil creíble.
110.000 camas, 50 equipos médicos y más medios para el THW
Una parte central del dinero irá al Technisches Hilfswerk (THW), la Agencia Federal de Asistencia Técnica alemana. El plan incluye más equipamiento, personal, tecnología y edificios. También está previsto crear un equipo federal de intervención médica en 50 ubicaciones para responder a emergencias con muchas víctimas.
La cifra que más llama la atención es la de las 110.000 camas de campaña. No es un dato menor: indica que el Gobierno alemán se prepara para alojar o atender de forma rápida a grandes grupos de personas desplazadas, heridas o afectadas por una crisis.
Un catastro de búnkeres integrado en la app NINA
Otra pata del plan es el registro de refugios públicos. Alemania quiere localizar e incorporar a un catastro nacional espacios como búnkeres, túneles y aparcamientos subterráneos. Después, esos puntos se integrarán en NINA, la aplicación oficial alemana de alertas.
El objetivo es que, en caso de emergencia, la app no solo avise del peligro, sino que también indique la ruta más rápida hacia el refugio más cercano. Ahora mismo, según Reuters, Alemania cuenta con 579 refugios públicos, con capacidad aproximada para 480.000 personas.
El dato muestra el tamaño del problema. Alemania tiene más de 80 millones de habitantes, así que la red actual de refugios está lejos de cubrir a toda la población.
Alemania vuelve a mirar a la protección civil
Durante décadas, buena parte de Europa redujo su cultura de defensa civil tras la Guerra Fría. Pero la invasión rusa de Ucrania cambió el cálculo. Alemania, como otros países europeos, está volviendo a conceptos que parecían del pasado: refugios, reservas, alertas masivas, coordinación entre Ejército y autoridades civiles.
La diferencia es que ahora el escenario no se limita a una guerra convencional. El nuevo plan alemán habla de amenazas híbridas. Es decir, una mezcla de presión militar, sabotaje, ciberataques, desinformación y crisis provocadas.
La medida todavía debe concretarse en todos sus detalles, y algunos medios alemanes recuerdan que falta un concepto completo sobre refugios. Pero el mensaje político es que Alemania quiere que su defensa no dependa solo de tanques, soldados y munición, sino también de ambulancias, camas, sirenas, aplicaciones móviles y lugares donde proteger a la población.