Los contactos aislados por el hantavirus en el Gómez Ulla dan negativo en la segunda PCR y podrán recibir visitas tras una semana en cuarentena
Sanidad mantiene el protocolo especial mientras evalúa la evolución epidemiológica y la evidencia científica disponible.

Las personas que permanecen en cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla tras haber estado expuestas al hantavirus han dado negativo en la segunda prueba PCR realizada una semana después del primer test. El resultado supone un alivio parcial para las autoridades sanitarias y permite flexibilizar parte de las medidas de aislamiento que se habían aplicado desde su ingreso.
Según el protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública, los contactos estrechos que continúan hospitalizados podrán empezar a salir de sus habitaciones y acceder a las zonas comunes de la planta en la que se encuentran ingresados. Además, también podrán recibir visitas de familiares, aunque deberán mantener en todo momento las medidas de protección y prevención establecidas por los servicios sanitarios.
La decisión llega después de varios días de vigilancia intensiva por el temor a posibles contagios vinculados al hantavirus, una enfermedad infecciosa poco frecuente en España pero que preocupa especialmente por su capacidad de provocar cuadros graves en determinados casos.
El aislamiento seguirá durante 28 días desde la exposición
Pese a los resultados negativos obtenidos hasta ahora, el protocolo sanitario continúa siendo especialmente estricto. Las autoridades han confirmado que las personas en cuarentena deberán seguir bajo observación médica durante un total de 28 días desde la fecha en la que estuvieron expuestas al virus.
Durante ese periodo se seguirán realizando PCR semanales para comprobar que no aparece infección ni síntomas compatibles con la enfermedad. Solo si las sucesivas pruebas continúan siendo negativas y no surge sintomatología, podrán abandonar el aislamiento hospitalario y completar la cuarentena en sus domicilios.
Aun así, la Comisión de Salud Pública subraya que las condiciones concretas de esa posible cuarentena domiciliaria todavía se están estudiando y podrían modificarse en función de cómo evolucione la situación epidemiológica y de la nueva evidencia científica disponible sobre el comportamiento del hantavirus.
Qué es el hantavirus y por qué preocupa a Sanidad
El hantavirus pertenece a una familia de virus transmitidos principalmente por roedores infectados. El contagio suele producirse por inhalación de partículas procedentes de orina, saliva o excrementos de estos animales. En algunos casos concretos, determinadas variantes también pueden llegar a transmitirse entre personas, aunque es algo mucho menos habitual.
Los síntomas iniciales suelen parecerse a los de una gripe: fiebre, dolores musculares, cansancio o malestar general. Sin embargo, en los cuadros más graves puede derivar en problemas respiratorios severos y complicaciones pulmonares potencialmente mortales.
Aunque los casos detectados en Europa son muy reducidos comparados con otras regiones del mundo, cualquier posible brote obliga a activar protocolos sanitarios de máxima vigilancia debido a la peligrosidad de algunas cepas.
Sanidad mantiene la vigilancia y no descarta cambios en el protocolo
El hecho de que todas las PCR realizadas hasta ahora hayan sido negativas supone una señal positiva para los equipos médicos, pero las autoridades insisten en que todavía es pronto para rebajar completamente las medidas de control.
La Comisión de Salud Pública continuará revisando el protocolo de forma periódica para adaptarlo a la evolución del caso y a los nuevos datos científicos que puedan aparecer sobre el hantavirus y sus mecanismos de transmisión.
