Ariana Smith, uróloga: ir al baño "por si acaso" varias veces al día puede aumentar el riesgo de problemas de vejiga al reducir su capacidad natural
El consejo para los más pequeños puede que no sea positivo.
No vayas al baño "por si acaso". Ariana Smith, profesora de urología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania, alerta sobre este consejo que inundo la conciencia durante la infancia de muchos. Ella asegura que hacerlo con asiduidad puede ser perjudicial para la salud y provocar "problemas urinarios al alterar el bucle natural de retroalimentación entre la vejiga y el cerebro".
"De niños, a muchos nos animaban a orinar antes de salir de casa o siempre que había un baño cerca. Había una buena razón: usar el baño 'por si acaso' puede ayudar a prevenir accidentes entre niños propensos a aguantarse", explica la doctora en conversación con The New York Times. Los urólogos, asegura, llaman a esta práctica "conveniencia" o "miccionamiento proactivo", y personas de todas las edades lo hacen, a menudo antes de salir por la puerta o de dormir.
Para entender los peligros de la practica, la médica estadounidense dice que es importante entender el funcionamiento de a vejiga. Ella explica que a medida que los riñones filtran la sangre para eliminar los desechos, producen orina, que se transporta a la vejiga. De esta forma, las mujeres pueden almacenar hasta 500 mililitros de orina, o alrededor de dos vasos. Los hombres, en cambio, pueden almacenar 700 mililitros, o casi tres tazas. No obstante, sentimos la necesidad de ir al baño "mucho antes", cuando la vejiga contiene entre 150 y 250 mililitros de líquido y envía señales al cerebro.
Cuando se orina "por si acaso", la vejiga empieza a alertar al cerebro "demasiado pronto", "antes de tener la cantidad habitual de la orina". Esta interrupción puede reducir "el volumen que tu vejiga puede soportar con el tiempo".
Cómo romper el habito: "Mente sobre vejiga"
Los investigadores, consultados por el diario, han descubierto que "el cerebro tiene más control del que podríamos pensar". La doctora Alayne Markland, jefa de geriatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah lo llama "mente sobre vejiga". Estos son los ejercicios que se proponen desde el medio de comunicación:
- Trabajo de suelo pélvico con un terapeuta. "La fisioterapia para los músculos del suelo pélvico puede ayudar a las personas a tener más control sobre cuándo orinar", publica el periódico.
- Control sobre la bebida. Los expertos destacan que modificaciones en el estilo de vida, como el control de líquidos, también pueden ayudar. "La cafeína, el alcohol, las bebidas con alta acidez e incluso algunos ingredientes artificiales, como edulcorantes, pueden irritar el revestimiento de la vejiga y provocar impulsos más frecuentes".
- Revisión médica.