Cierran 1.600 calles al tráfico para que los niños vuelvan a jugar donde siempre se jugó: "Si tienes un espacio seguro, los niños saldrán a jugar con lo que tengan"
Sociedad
Sociedad

Cierran 1.600 calles al tráfico para que los niños vuelvan a jugar donde siempre se jugó: "Si tienes un espacio seguro, los niños saldrán a jugar con lo que tengan"

El movimiento 'Play Streets' nació hace más de quince años en un barrio de Bristol y ya ha llegado a un centenar de ayuntamientos del Reino Unido. Su objetivo es sencillo: devolver durante unas horas las calles a los niños en una época en la que cada vez juegan menos al aire libre.

Niños jugando en un parque.EFE

Hubo un tiempo en el que la calle era el parque infantil de cualquier barrio. Bastaba con bajar de casa para encontrarse con amigos, improvisar una portería con dos mochilas, dibujar una rayuela con una tiza o recorrer la acera en bicicleta hasta que anochecía. Hoy, para muchos niños, esa imagen pertenece casi al pasado.

El aumento del tráfico, el miedo de las familias a los coches, la falta de espacios seguros y el auge de las pantallas han cambiado la forma de jugar. Ante esa realidad, un movimiento ciudadano nacido en Reino Unido lleva años intentando recuperar algo que durante generaciones fue completamente normal: que los niños vuelvan a jugar en la calle.

La iniciativa se conoce como Play Streets y consiste, simplemente, en cerrar temporalmente al tráfico algunas calles residenciales para que los vecinos más pequeños puedan utilizarlas como espacio de juego.

Lo que comenzó en 2009 gracias a un grupo de padres de Bristol se ha convertido en un fenómeno que ya cuenta con el respaldo de alrededor de un centenar de ayuntamientos británicos y más de 1.600 calles que se cierran periódicamente para este fin.

Calles sin coches durante unas horas

En el barrio de Holbeck, en Leeds, una de esas calles es Colenso Mount. Durante unas horas desaparecen los coches y aparecen los patinetes, las pelotas de fútbol, las tizas de colores, las pompas de jabón y las bicicletas.

Aydin, de siete años, resume la experiencia con la naturalidad de un niño: "Todo el mundo puede montar en patinete y los chicos juegan al fútbol. Es muy divertido".

La escena resulta cada vez menos habitual en muchas ciudades. Niños jugando en mitad de la calzada mientras los adultos conversan en la puerta de casa y los vecinos aprovechan para conocerse mejor.

Según una encuesta elaborada por la campaña Play Their Way, casi la mitad de los padres británicos -un 46 %- considera que sus hijos no disponen de un lugar seguro donde jugar al aire libre.

Otro informe del Centre for Young Lives concluía además que los niños pasan actualmente la mitad de tiempo jugando libremente en el exterior que generaciones anteriores, una pérdida que atribuye, entre otros factores, al incremento del tráfico, el tiempo frente a las pantallas y una menor tolerancia hacia el juego en los espacios públicos.

"Si tienes un espacio seguro, saldrán a jugar"

Para Alice Ferguson, una de las madres que impulsó el movimiento Playing Out, la idea nunca fue organizar un evento excepcional, sino recuperar una costumbre cotidiana. "Si tienes un espacio seguro, los niños saldrán a jugar con lo que tengan", explica.

La filosofía es sencilla: no hacen falta grandes parques ni costosas infraestructuras. Basta con cortar el tráfico durante unas horas, colocar las señales correspondientes, instalar barreras en ambos extremos de la calle y contar con voluntarios que controlen el acceso de los residentes.

En Leeds, Catherine Peacock ha coordinado cerca de un centenar de estas jornadas. Comenzó organizándolas en su propia calle porque quería que sus hijos pudieran jugar con tranquilidad, pero pronto comprobó que otros barrios también necesitaban esa oportunidad.

El Ayuntamiento de Leeds incluso ha decidido impulsar el proyecto especialmente en las zonas con menos recursos, después de detectar que, en un primer momento, las solicitudes procedían mayoritariamente de barrios más acomodados.

Mucho más que un lugar para jugar

Los promotores del proyecto insisten en que no se trata únicamente de entretenimiento infantil.

Para muchas familias supone recuperar la vida de barrio, favorecer que los vecinos se conozcan entre sí y ofrecer un espacio donde los menores puedan relacionarse sin depender constantemente de dispositivos electrónicos o de actividades organizadas.

Desde el consistorio de Leeds defienden, además, que pensar en el juego infantil no debería limitarse a construir parques. También implica diseñar calles, barrios y nuevos desarrollos urbanos teniendo en cuenta que los niños necesitan espacios donde moverse con libertad y seguridad.

Mientras tanto, en Colenso Mount, Mohamed, de diez años, solo espera que la experiencia vuelva a repetirse pronto. "Es una buena idea porque vienen muchos niños, todos se ponen contentos y tenemos algo que hacer durante las vacaciones de verano".

Una imagen que, para muchos adultos, recuerda inevitablemente a una infancia en la que salir a jugar a la calle no era una actividad especial, sino simplemente la forma más normal de pasar una tarde.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactor de actualidad en El HuffPost España. Mi objetivo es que no te pierdas nada, sea la hora que sea, estés despierto o dormido.

 

Sobre qué temas escribo

Convivo con personajes tan dispares como Donald Trump, Gabriel Rufián o cualquiera que sea noticia. Intento estar a todo lo que sale, desde los temas más actuales hasta otros más atemporales.

 

Lo hago desde una perspectiva informativa, sin perder esa mirada crítica con la que aportar algo diferente a lo habitual.

 

Sociedad, cultura, política, economía... Cualquier tema es bienvenido para dar un enfoque nuevo a temas de actualidad, que afectan a todos

 

Mi trayectoria

Creo que soy periodista desde que nací, o eso dice mi madre. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas. Soy de Azuébar, un pueblecito de apenas 300 personas del interior de Castellón y, aunque estudié, entre en mi querida ‘terreta’ (Grado en Periodismo por la Universitat Jaume I) y Salamanca (Máster en Comunicación e Información Deportiva por la Universidad Pontificia de Salamanca), aprendí la profesión en la Agencia EFE, donde cubrí los Juegos de Río 2016, los de Tokio 2020, los de París 2024, así como también los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieongchang 2018 y de Pekín 2022. Además, cubrí los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022.

 

Por otra parte, abrí una extensa etapa como autónomo en la que he colaborado con ‘El Independiente’, el ‘Playas de Castellón, la ‘Revista Volata’, ‘Súper Deporte’, ‘Yo Soy Noticia’ o ‘Ciclo 21’, antes de aterrizar en el Huffington Post. 

 

Si alguna vez me necesitas y no me encuentras, búscame en una pista de tenis. Te puedo recomendar la mejor novela negra de cada país y hablar durante horas del cine de los 80 y 90. Ah, por cierto, acierto todas las preguntas naranjas del Trivial. 

 


 

Cómo contactar conmigo:

 


Más de Sociedad

Comentar:
comentar / ver comentarios