Un conductor de 78 años sigue al GPS por un sendero en los Alpes hasta encajar su Volvo en un puente peatonal: 4 horas de rescate para sacar su coche de la montaña
Un caso que refleja el peligro de confiar ciegamente en los sistemas de navegación.

Confiar en el GPS se ha convertido en un gesto casi automático para millones de conductores. Sin embargo, seguir sus indicaciones al pie de la letra, sin prestar atención al entorno o a las señales, puede acabar en situaciones tan insólitas como peligrosas. Eso es precisamente lo que le ocurrió a un hombre de 78 años, cuyo viaje por los Alpes terminó con su coche completamente atascado sobre un puente peatonal tras recorrer varios senderos de montaña.
El incidente tuvo lugar en el municipio alemán de Krün, en los Alpes bávaros, donde un ciudadano polaco acabó atrapado con su Volvo tras seguir la ruta marcada por el navegador. Lo que comenzó como un trayecto aparentemente normal terminó convirtiéndose en una compleja operación de rescate que se prolongó durante más de cuatro horas y obligó a intervenir a bomberos, una grúa y varios vehículos especializados para retirar el coche de una zona de difícil acceso.
Según recoge el medio alemán Merkur.de, el incidente ocurrió cuando el hombre circulaba desde Krün en dirección a los pastizales alpinos de Finzalm. Siguiendo las instrucciones del GPS, abandonó las carreteras habituales y continuó por una pista forestal que, poco a poco, fue estrechándose hasta convertirse en un sendero de montaña con fuertes pendientes y apenas transitable incluso para vehículos agrícolas.
"No entendemos cómo lo hizo"
Por razones que los propios equipos de emergencia no han conseguido explicar, el conductor logró avanzar durante varios kilómetros hasta llegar a un pequeño puente peatonal sobre el arroyo Angerl-Graben. Allí, el paso resultó demasiado estrecho para el turismo, las ruedas se deslizaron fuera de la estructura y los bajos del Volvo quedaron completamente apoyados sobre el puente, impidiendo tanto avanzar como retroceder.
"No entendemos cómo lo hizo", asegura el jefe de bomberos de Krün, Anton Simon. Sin posibilidad de salir por sus propios medios, el hombre pidió ayuda a un excursionista que pasaba por la zona. En un primer momento intentaron localizar a un agricultor del valle para mover el vehículo, pero la posición del coche hizo imposible cualquier intento de rescate improvisado, por lo que finalmente se avisó a los servicios de emergencia.
Antes de mover el vehículo los bomberos tuvieron que reforzar el puente, ya que existía el riesgo de que la estructura cediera bajo el peso del coche. En el rescate también ayudaron una grúa desplazada desde Mittenwald, un tractor, un vehículo Unimog municipal y diversos equipos de elevación para sacar el Volvo sin provocar daños mayores. Afortunadamente, el conductor resultó ileso y el vehículo pudo ser retirado de la zona sin heridos.
Tras el incidente, la Policía de Garmisch-Partenkirchen abrió un expediente sancionador contra el conductor por circular por caminos no autorizados para el tráfico general. El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de seguir las indicaciones del GPS sin comprobar si la ruta propuesta es realmente apta para vehículos, especialmente en áreas de montaña donde los caminos pueden transformarse en senderos destinados únicamente a excursionistas.
