Confirmado por los registradores: casi la mitad de casas que se venden en Alicante las compran extranjeros
Una de cada dos viviendas ya no está en manos españolas.

La fotografía del mercado inmobiliario en Alicante ya no deja lugar a dudas: la provincia se ha convertido en uno de los grandes polos de atracción para compradores internacionales. Según los últimos datos de Registradores de España correspondientes al cuarto trimestre de 2025, el 42,91% de las viviendas vendidas en este territorio fueron adquiridas por extranjeros. Es decir, prácticamente una de cada dos.
El dato no solo sitúa a Alicante como líder destacado a nivel nacional, sino que también refleja hasta qué punto el mercado local está condicionado por la demanda extranjera. Muy por detrás aparecen otros territorios con fuerte tirón turístico como Baleares (31,47%) o Málaga (31,11%), lo que evidencia el papel singular que juega la provincia alicantina dentro del mapa inmobiliario español.
A nivel estatal, las compras de vivienda por parte de extranjeros representan el 13,52% del total. Aunque esta cifra supone un ligero descenso respecto a trimestres anteriores, en términos absolutos la demanda sigue creciendo: más de 24.200 operaciones cerradas en solo tres meses.
Un imán para compradores europeos
En el caso de Alicante, el fenómeno se explica, en gran medida, por su condición de destino turístico consolidado. Sol, playa, conexiones internacionales y un coste de vida todavía competitivo frente a otros países europeos siguen siendo argumentos de peso.
Por ese motivo, no es casualidad que los principales compradores procedan de países como Reino Unido (7,93%), Países Bajos (6,77%) o Alemania (6,65%), seguidos de otras nacionalidades europeas.
De hecho, más de la mitad de las compras extranjeras (57,32%) corresponden a ciudadanos de la Unión Europea, lo que refuerza la idea de que Alicante funciona como una extensión residencial para muchos europeos que buscan segunda vivienda, teletrabajo o incluso una jubilación al sol.
Un modelo en el punto de mira
Pero este auge también abre un debate incómodo: ¿Qué pasa con el acceso a la vivienda para los residentes? La presión de la demanda internacional no solo eleva el número de operaciones, sino también los precios. Según los datos, los compradores procedentes de América del Norte pagan de media 4.381 euros por metro cuadrado, muy por encima de otras regiones del mundo, lo que contribuye a tensionar aún más el mercado.
El resultado es un escenario cada vez más competitivo en el que la población local tiene mayores dificultades para comprar vivienda, especialmente en las zonas más demandadas del litoral.
La intensidad turística, de hecho, aparece como el factor clave que explica este fenómeno: cuanto mayor es el atractivo internacional de un territorio, mayor es el peso de compradores extranjeros.
Mientras tanto, el mercado sigue moviéndose al ritmo de esta demanda global. Alicante se consolida como un destino codiciado, pero también como un territorio donde la vivienda empieza a convertirse en un bien cada vez más disputado. Y la pregunta que sobrevuela es clara: ¿Hasta qué punto este modelo es sostenible para quienes viven allí todo el año?
