Robert de Niro lo confirma: su ansiado complejo hotelero en una playa virgen del Caribe abrirá sus puertas en 2027
Un ambicioso proyecto que empezó a tomar forma en 2020.

El Caribe lleva décadas siendo ese refugio paradisíaco donde el lujo se mezcla con la calma y el anonimato, un imán irresistible para celebridades de todo el mundo. Algunos llegan buscando desconectar unos días, pero otros ven en sus playas algo más que un destino vacacional y se permiten soñar a lo grande. Es el caso de Robert De Niro, que tras años de fascinación por una isla casi intacta ha dado un paso más.
Hace más de tres décadas, el aclamado actor desembarcó en Barbuda y quedó cautivado por una costa prácticamente virgen, donde el tiempo parecía detenerse. Aquella primera impresión, marcada por playas de arena blanca y una tranquilidad difícil de encontrar en otros destinos del Caribe, se acabó transformando en una ambición concreta que hoy empieza a tomar forma, con un exclusivo complejo turístico que promete abrir sus puertas en 2027.
La apuesta gira en torno a la playa Princesa Diana, una franja de arena blanca en la que el actor y sus socios ya instalaron en 2020 el Nobu Barbuda. Este fue el primer restaurante de la marca en la isla, el cual funcionó como la primera prueba de que la isla podía atraer un turismo de alto nivel sin perder su carácter reservado. Aquel primer paso no solo confirmó el potencial del enclave, sino que sentó las bases de un desarrollo mucho más ambicioso.
La novedad: el Nobu Beach Inn
El proyecto avanzó con The Beach Club, Barbuda, un desarrollo de baja densidad y perfil sostenible que se extiende a lo largo de casi 162 hectáreas vírgenes y más de 3,2 kilómetros de costa. Ahora, la gran novedad es que la propiedad sumará el Nobu Beach Inn, un hotel boutique de 17 villas y 36 habitaciones, pensado para integrarse con el paisaje y mantener un perfil bajo, discreto y sostenible. Tendrá piscina frente al mar, spa, club de playa, gimnasio, cine al aire libre, pistas de tenis y pádel, además de restaurantes ligados a la marca Nobu.
Junto al hotel, el desarrollo incluirá 25 residencias de playa, cada una con una superficie de entre 465 y 557 metros cuadrados, y acceso a todos los servicios del resort. La apertura está prevista para 2027, en un proyecto donde la exclusividad también se refleja en el precio. Según recoge Forbes, los terrenos dentro del complejo oscilan entre los 7 y los 15 millones de dólares, consolidando a Barbuda como uno de los nuevos destinos de lujo más codiciados del Caribe.
Detrás del proyecto están el actor Robert de Niro, el multimillonario australiano James Packer y el hotelero británico Daniel Shamoon, con una visión compartida que, en palabras del propio desarrollo, busca crear una comunidad de baja densidad en una de las últimas playas verdaderamente vírgenes del Caribe. Un enclave donde el lujo no compita con el entorno, sino que conviva con él, y que aspira a redefinir el equilibrio entre exclusividad, sostenibilidad y privacidad en uno de los rincones más intactos de la región.
