Descubren el marcapáginas más caro de la historia en el interior de un libro devuelto a la biblioteca: seis billetes de 50 euros
Un suceso que recuerda a algunos otros.

"El marcapáginas más caro de la historia". Hallazgo sin precedentes en una biblioteca de Países Bajos. Un empleado de la institución en Schijndel, al sur del país, encontró entre las páginas de un libro devuelto seis billetes de 50 euros. Lo que hizo, le honra.
Según informa BD, inmediatamente después del hallazgo, la biblioteca contactó con el legítimo propietario, que acudió rápidamente a recuperar su dinero.
"Estamos contentos de que el dinero esté bien merecido, aunque en secreto nos vimos disfrutando de una salida de lujo en equipo", bromean entre los empleados del edificio público, que han calificado el suceso como "el marcapáginas más caro de la historia".
En su comunicado, la biblioteca concluye con un consejo útil. "La moraleja de la historia siempre: siempre revisa tu libro antes de entregarlo, ¡nunca sabes qué tesoro escondido contiene! ¿Qué usas como marcapáginas?", cuestionan.
El suceso de Vigo
Un suceso parecido ocurrió hace unas semanas en Vigo. Un vecino encontró dinero en el ascensor de su edificio y su reacción se hizo inmediatamente viral en las redes sociales. Él mismo dejó un cartel en el lugar para encontrar al propietario.
"Aviso. Se ha encontrado dinero en el ascensor", reza el aviso que se puede leer en el interior del elevador. Lo sorprendente es lo que se puede leer a continuación. "La persona que lo haya perdido puede pasar por el 3ºH", apunta este amable vecino anónimo.
"En mi edificio no fue, seguro. Si hasta nos robaron el árbol de Navidad que puse en el portal para la comunidad del edificio...", bromea una usuaria de X. Otro comentario apunta a la perspicacia de los vecinos, pues augura que habrá mucha concurrencia en "ese 3ºH" para reclamar el dinero.
Un suceso muy distinto
Pero también en Vigo ocurrió un suceso muy distinto a este. Una vecina denunció que le habían robado el felpudo por segunda vez y se vio obligada a colocar un cartel donde pedía que dejaran de hacerlo. "Ya van dos veces que me desaparece el felpudo y una maceta de 50 euros. Respeto por respeto. Gracias", rogaba a un vecino que parece tener la mano muy larga.
