Sánchez deja la duda del adelanto electoral: "Presentaremos los Presupuestos en 2026 y habrá elecciones en 2027"
El presidente del Gobierno se muestra esquivo a la hora de señalar si no conseguir el apoyo a las nuevas cuentas implicará de forma automática una convocatoria de elecciones generales.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado este viernes algo esquivo cuando se le ha preguntado si no aprobar los Presupuestos del próximo año supondrá automáticamente la convocatoria de elecciones generales. "Presentaremos los Presupuestos en 2026 y habrá elecciones en 2027", se ha limitado a decir al respecto Sánchez, dejando la puerta abierta a un adelanto "técnico" de unos meses en el caso de que el Congreso diera la espalda a sus cuentas. En todo caso, ha dicho que "no habrá elecciones conjuntamente con las municipales y las autonómicas" y que "las legislaturas también son de cuatro años incluso cuando no gobierna la derecha".
Sánchez ha respondido así a las preguntas de los periodistas en Bruselas tras la reunión del Consejo Europeo y después de que ayer asegurara que podría tomar "decisiones" en el caso de que los Presupuestos no consiguieran el respaldo necesario del Congreso.
El 1 de octubre es la fecha límite fijada por la Constitución para que el Gobierno presente formalmente el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) ante el Congreso de los Diputados. Dada la dificultad para reunir los apoyos necesarios, es presumible que la votación final sobre los mismos no sea hasta finales de año, por lo que un adelanto electoral ya llegaría a primeros de 2027. Lo que coincide con lo señalado por Pedro Sánchez este viernes. Las elecciones generales en 2023, las últimas convocadas hasta la fecha, fueron el 23 de julio.
En la misma rueda de prensa, Sánchez ha vuelto a trasladar su confianza a José Luis Rodríguez Zapatero tras su declaración en la Audiencia Nacional y ha asegurado, en relación a las joyas encontradas en su despacho, que los presidentes no saben qué les regalan otros países hasta que llegan a Madrid. "Son intercambios de presentes dentro de la legislación. Zapatero hizo un comunicado pidiendo confianza en su inocencia. Y yo confío en su inocencia y proclamo ese derecho constitucional de la presunción de inocencia. Por último, también manifiesto mi empatía hacia él por una situación difícil tras la imputación de sus hijas", ha dicho.
Sánchez, sobre su política migratoria: "Que hablen con el Vaticano"
Centrado ya en los asuntos discutidos en el Consejo Europeo, Sánchez ha admitido que recibió críticas de algunos otros líderes europeos por su regularización de migrantes puesta en marcha y ha reiterado a su vez su rechazo a la externalización de los centros de deportación. "Nosotros consideramos que esta solución no va a traer una solución. Es ineficaz y un trampantojo. Va a malgastar recursos económicos y traslada un mensaje erróneo hacia aquellos países de origen y de tránsito, cuando con ellos tenemos que colaborar y cooperar. No hay que mandarles el mensaje de que (la inmigración) es su problema y nosotros nos desentendemos", ha dicho sobre la petición de hasta 19 líderes europeos de acelerar la externalización de los centros de deportación a territorios extracomunitarios, siguiendo el ejemplo de Italia con Albania.
Y sobre las críticas a su regularización, Sánchez ha defendido su propuesta y cree que hay "bastante desconocimiento" sobre la realidad migratoria en España. "Aquellas personas que viven ya en nuestro país merecen tener los mismos derechos que cualquier otro ciudadano. Además, la amplísima mayoría que lo están solicitando son de procedencia latinoamericana. Este gobierno está haciendo un buen trabajo en materia de migración. Y si tienen alguna duda, que hablen con El Vaticano", ha dicho en referencia a los mensajes a favor de preservar la dignidad de los migrantes que ha realizado el papa León XIV, recientemente de visita por España.
Finalmente, a modo de apunte, Sánchez ha mostrado su "solidaridad" en público y también en privado hacia la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, tras ser criticada públicamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. "Este ataque no es político ni personal. No sé ni cómo calificarlo", se ha limitado a decir después de conocer que el mandatario norteamericano dijo haber aceptado hacerse una foto con Meloni porque le daba "pena".
