Un experto relata que los estudiantes reconocen no logran acabar la lectura de un texto de 20 páginas por ser demasiado largo y que no dejan de perder el hilo.
El Ministerio de Educación chino argumenta que algunos de los personajes dibujados “son feos”, lo cual “no refleja adecuadamente la alegre infancia china”.
La Ley Celaá introduce contenidos sobre Memoria Histórica, pero las editoriales van lentas en la actualización y los profesores tienen miedo a quejas sobre adoctrinamiento.