El 40% de las plantas estudiadas está en riesgo de extinción y 100.000 ni siquiera tienen nombre: la IA acelera ahora la carrera por salvarlas
La biodiversidad vegetal atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia.

En los bosques, en las montañas o incluso en rincones urbanos que apenas miramos, sigue habiendo miles de especies de plantas que todavía no conocemos. Algunas ya están desapareciendo sin haber sido descritas nunca, por lo que la ciencia se enfrenta ahora a una carrera contrarreloj: identificar y proteger especies antes de que desaparezcan sin que nadie llegue siquiera a conocerlas.
Cerca del 40% de las especies de plantas que han sido evaluadas por la comunidad científica están amenazadas de extinción y, al mismo tiempo, se calcula que alrededor de 100.000 especies todavía permanecen sin describir oficialmente. En un contexto en el que la biodiversidad vegetal atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia, la inteligencia artificial empieza a convertirse en un aliado inesperado que podría cambiar las reglas del juego.
Así lo recoge el último informe del Real Jardín Botánico de Kew, elaborado con la participación de más de 400 investigadores de 40 países. El estudio sostiene que la tecnología puede cambiar radicalmente la forma en la que se descubren, catalogan y protegen plantas y hongos, reduciendo procesos que antes requerían años de trabajo. Algunas plantas, como determinados musgos o ciperáceas, presentan diferencias microscópicas que complican enormemente su clasificación, por lo que la IA es de vital importancia para reconocer ciertos patrones con precisión.
“Un desafío formidable”
Los investigadores consideran que estas herramientas no sustituyen el trabajo de los botánicos, pero sí multiplican su capacidad para analizar enormes cantidades de información en mucho menos tiempo. Cada año se registran alrededor de 2.000 nuevas especies de plantas, pero esto "apenas es una pequeña muestra", afirmó el profesor Alexandre Antonelli, director ejecutivo de ciencia del Real Jardín Botánico de Kew, en declaraciones recogidas por The Guardian.
La situación es aún más crítica para los hongos, ya que el 90% de las aproximadamente 2 millones de especies aún son desconocidas para la ciencia y menos del 1% de las especies conocidas han sido evaluadas en cuanto a su riesgo de extinción. “Documentar y proteger toda la vida en la Tierra sigue siendo un desafío formidable, la digitalización y las tecnologías asociadas me dan cada vez más esperanza de que lo lograremos”, afirmó Antonelli.
La combinación de inteligencia artificial y grandes bases de datos también está ayudando a comprender cómo afecta el calentamiento global a las plantas. Un análisis realizado sobre 8 millones de especímenes digitalizados concluyó que la época de floración ha cambiado una media de 2,5 días por década durante el último siglo. En algunas especies las flores aparecen antes, mientras que en otras el proceso se retrasa debido a las alteraciones de temperatura y precipitaciones.
Estos cambios pueden romper la sincronía entre las plantas y los insectos polinizadores, alterando ecosistemas completos y poniendo en riesgo tanto la reproducción vegetal como la supervivencia de numerosas especies animales. Pese a las dificultades, el informe concluye que la tecnología no resolverá por sí sola la crisis de biodiversidad, pero puede convertirse en una aliada decisiva para descubrir, comprender y proteger miles de especies antes de que desaparezcan para siempre.
