Un ayuntamiento exige a los propietarios de una casa que reemplacen las puertas blancas de sus garajes después de 24 años
Los consistorios de esta región alemana tienen potestad para intervenir en el diseño de las entradas de las casas e incluso en los árboles que plantan o tienen en ellas.
Adolf R. ha vivido durante 24 años en una casa en la localidad de Rottach-Egern, con una puerta de garaje de metal blanco y no había tenido ningún problema. Pero, ahora, de repente, el ayuntamiento de esta ciudad, le ha comunicado que la puerta no cumple con los requisitos legales por su diseño y materiales, dejando perplejos a estos vecinos, según ha publicado el medio local Oberbayerische Volksblatt.
Rottach-Egernque tiene unos 5.440 habitantes y está situada en el distrito de Miesbach, en la Alta Baviera, en Alemania, a orillas del lago Tegernsee, desde 2002. La puerta del garaje de Adolf es de metal blanco y la puso hace más de veinte años, siguiendo las normas aprobadas por el municipio en aquel entonces.
Ahora, este vecino ha recibido una carta de su ayuntamiento en la que se le advierte que el diseño de la puerta del garaje no cumple con las especificaciones del reglamento de diseño de Rottach-Egern. Y le especifican ahora que debe ser de madera o de un material que imite la madera. Además, le dan un plazo de ocho semanas para garantizar que la puerta del garaje cumpla con esa normativa, lo que tiene un elevado coste.
"No voy a permitir que me acosen", ha declarado Adolf. Su caso no es único, hay otros muchos vecinos de esta localidad afectados por este mandato municipal, por tener puer puertas de garaje blancas. Pero las autoridades se mantienen firmes. "Lo oímos muy a menudo. Pero eso no lo convierte en ilegal", afirmó el jefe del departamento de construcción municipal. Dicen que están tramitando todos los casos y sugieren a los propietarios afectados la posibilidad de "aplicar una película protectora a las puertas metálicas".
Según Adolf, el procedimiento más barato para cambiar su puerta de acuerdo a lo que le exigen, que consiste en cubrir la puerta del garaje con una lámina que imita la madera, le costaría 1.000 euros, así que está considerando interponer una demanda contra el consistorio.
Según el portal Money and Consumer, los municipios tienen potestad para intervenir en el diseño de las puertas de garaje en ciertos casos, lo que se basa en la normativa de edificación pública. El municipio puede establecer regulaciones sobre el paisaje urbano en un plan urbanístico o código de diseño. Estas regulaciones suelen incluir especificaciones sobre materiales, colores o el tipo de puerta de garaje para garantizar una apariencia uniforme.
Además, este municipio puede incluso estipular en su plan urbanístico qué árboles, arbustos y otras plantas deben plantar los propietarios o, si ya existen en la propiedad, mantener. Quienes tengan solicitudes específicas deben consultar previamente con la autoridad urbanística local para determinar si tienen posibilidades de ser aprobadas.