Las redes viralizan el momento en el que el secretario de Estado norteamericano entrega un pisapapeles al pontífice, que lo recibe con cero entusiasmo. Prevost, en cambio, elige para su paisano una pluma de madera de olivo. Nada subliminal.
Robert Francis Prevost celebra su primer aniversario como cabeza de la Santa Sede. Ha sido discreto y reflexivo hasta el último momento: la tensión con la Casa Blanca anticipa el continuismo de su antecesor.
El Pontífice dará una misa en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, visitará Montesarrat y, manteniendo su figura pastoral, la parroquia de San Agustín en el barrio del Raval.
Las graves críticas del presidente estadounidense ha provocado la división de apoyo entre muchos seguidores MAGA que a su vez, se sitúan de parte de León XIV.
La oficina del pontífice ya se lo ha comunicado a la familia de la víctima, que tenía 11 años cuando sufrió los abusos. Pedro Aguado Cuesta era en aquella época responsable de los Escolapios.
El presidente de EE.UU. arremetió contra la Santa Sede por su "terrible política exterior". El papa lo tiene claro: "la Iglesia tiene la obligación moral de ir en contra de la guerra".
El Sumo Pontífice recibió a los reyes de España en la Santa Sede. Seguidamente se trasladaron a Santa María la Mayor para que Felipe VI tomara posesión de un cargo.
La Habana enmarcó esta decisión en "el espíritu de buena voluntad, de estrechas y fluidas relaciones entre el Estado cubano y el Vaticano", en mitad de una presión gigantesca por parte de EEUU.
Será la primera visita de un papa a nuestro país tras 15 años. El último fue Benedicto XVI en 2011, ya que Francisco no lo hizo en sus casi 13 años de papado.
El Pontífice se coloca en el punto de mira por no rezar, como sí lo hicieron sus antecesores, Francisco y Benedicto XVI. El primero en descalzarse fue Juan Pablo II, durante una visita a Damasco (Siria) en 2001.
Rafael Zornoza, de 75 años, había dejado en manos de Francisco I su puesto. Sin embargo, debido a su muerte, la decisión se dilató hasta ahora, 15 meses después, apenas unas semanas después de conocerse las acusaciones de abusos sexuales que recaen contra él.
Robert Francis Prevost, a través de un portavoz, defiende, pese a todo, la presunción de inocencia de Rafael Zornoza, señalado por un caso de los años 90, cuando era sacerdote en Getafe.
El hoy obispo de Cádiz, al que el Vaticano investiga por pederastia, encubrió otros casos en su etapa madrileña, incluso cuando las víctimas recurrieron a él buscando ayuda. Roma prepara su relevo, a los cuatro meses de ser denunciado.