Será la primera visita de un papa a nuestro país tras 15 años. El último fue Benedicto XVI en 2011, ya que Francisco no lo hizo en sus casi 13 años de papado.
El Pontífice se coloca en el punto de mira por no rezar, como sí lo hicieron sus antecesores, Francisco y Benedicto XVI. El primero en descalzarse fue Juan Pablo II, durante una visita a Damasco (Siria) en 2001.
Rafael Zornoza, de 75 años, había dejado en manos de Francisco I su puesto. Sin embargo, debido a su muerte, la decisión se dilató hasta ahora, 15 meses después, apenas unas semanas después de conocerse las acusaciones de abusos sexuales que recaen contra él.
Robert Francis Prevost, a través de un portavoz, defiende, pese a todo, la presunción de inocencia de Rafael Zornoza, señalado por un caso de los años 90, cuando era sacerdote en Getafe.
El hoy obispo de Cádiz, al que el Vaticano investiga por pederastia, encubrió otros casos en su etapa madrileña, incluso cuando las víctimas recurrieron a él buscando ayuda. Roma prepara su relevo, a los cuatro meses de ser denunciado.
Los abusos tuvieron lugar supuestamente cuando la víctima tenía entre 14 y 21 años. "Se metía en mi cama, me acariciaba y besaba", se lee en la denuncia del pasado verano. Es el primer caso en España de indagaciones en Roma contra un prelado.
Carlos III fue el primer monarca británico en realizar una visita de Estado a la Santa Sede, lo que marcó un acercamiento inédito entre la Iglesia Católica y la Anglicana.
La elección del cardenal Robert Francis Prevost supuso un hito en la historia de la Iglesia Católica. Tildado de 'continuista' con el anterior papa, le han bastado 100 días para "mandar el mensaje de que él no es Francisco", como explican analistas de su figura en El HuffPost.
"Si bien continuará en el camino indicado por Francisco, su disposición es muy diferente", "no es propenso a tomar decisiones precipitadas", dicen. No ha realizado nombramientos importantes, ni anunciado viajes ni ha desvelado dónde residirá.
Concretamente, un 56,2% de españoles tiene una valoración buena del Pontífice fallecido el pasado 21 de abril, mientras que un 28,1% la define como muy buena.
El nuevo papa no es un elegido por la Casa Blanca para aumentar el poder de EEUU en el mundo. Es, al contrario, un 'outsider' que no ha dudado en criticar las políticas de la actual Administración. Clama paz, pide luz y defiende el diálogo.
El recién nombrado papa, el cardenal Robert Francis Prevost, se ha mostrado comprometido con la inmigración y ha hecho declaraciones en las que habla de "ideología de género" o de "pasar a la acción" con el cambio climático.
El nuevo pontífice estadounidense llega con la Santa Sede en una situación financiera compleja y en un mundo envuelto por la guerra comercial de Donald Trump. Pidió "tender puentes" y reforzar el "diálogo" en su primer mensaje.