Elaine, viuda de 77 años, gasta más en gasolina que en comida para poder salir de su pueblo: "No recuerdo la última vez que encendí el horno"
Esta mujer británica algunos días sólo come tostadas, galletas o fruta y sus amistades están en situaciones parecidas, no pueden comprar ni alimentos ni ropa.
¿Comer o pagar la gasolina? Éste es el tremendo dilema que se le está a planteando ya a muchas personas en muy diferentes países. El elevado precio de la gasolina está haciendo que muchas personas tengan que gastar dinero en gasolina y quitárselo de la comida. Muchas porque necesitan hacerlo para ir al trabajo, otras, porque sino no pueden moverse de su casa. En éste último caso se encuentra Elaine Yates, una viuda de 77 años de la zona rural de Northamptonshire, en Inglaterra. Su situación ilustra el impacto devastador que la crisis está teniendo en la vida cotidiana de la gente. Elaine tiene que arreglárselas con recursos muy limitados y sufre especialmente por el aumento de los precios, según ha publicado Focus.
Las dificultades económicas, en concreto, en Gran Bretaña siguen empeorando, según un estudio de la Fundación Joseph Rowntree. Éste concluye que 7,4 millones de hogares de bajos ingresos no pudieron recientemente costearse artículos de primera necesidad como alimentos y ropa.
Debido a que la anciana tiene dificultades para caminar por su artritis y vive en un pueblo, necesita urgentemente un coche. El combustible le cuesta alrededor de 50 libras (unos 59 euros) por semana. Esta cantidad incluso supera sus gastos de alimentación.
Y las preocupaciones económicas están afectando drásticamente su alimentación. "No me cuido. No recuerdo la última vez que encendí el horno. Tengo una freidora de aire que probablemente no he usado en unas tres semanas", describe la anciana su situación. Cocinar se ha vuelto demasiado caro para ella. Algunos días, solo come tostadas, galletas o fruta.
No es la única en esta situación, sus amistades también se resienten debido a la falta de dinero. De hecho, Elaine a veces lleva a sus vecinos en su coche para ir de compras, aunque comprar ropa para ella misma le resulta imposible. Mientras tanto, sus amigos...Cuando su amiga entra en una tienda a comprar ropa, Elaine espera fuera porque no puede permitirse entrar. "No recuerdo la última vez que me di un capricho", se lamenta la anciana.
La pobreza afecta cada vez más a las personas mayores de otros países europeos, como Alemania o España. En Alemania, se considera que una persona está en riesgo de pobreza si sus ingresos son inferiores al 60 % de la renta mediana. Recientemente, el 19,5 % de las personas mayores de 65 años se encontraba en riesgo de pobreza en ese país, un porcentaje superior al de la población general (16,1 %). Las mujeres mayores se ven especialmente afectadas, ya que, en promedio, tienen menores derechos de pensión. Por lo tanto, es importante comenzar a planificar la jubilación mucho antes de alcanzar la edad de jubilación.