El símbolo más romántico de Italia se desmorona justo al terminar San Valentín: "Es un golpe durísimo al corazón"
"Uno de los tramos turísticos más famosos de nuestra costa y de toda Italia desaparece".
Por una vez no ha sido por efecto del hombre, sino algo natural. Un idílico paisaje perfecto para esa instantánea con tu pareja en San Valentín, va y se desmorona justo ese día. La naturaleza es implacable con nosotros, pero también con ella misma, y con la paciencia que esculpe una maravilla, en un instante lo destruye. Ha ocurrido en las cristalinas aguas de Salento, en el municipio de Melendugno, en Puglia (Italia).
El Día de los Enamorados pasará como un día aciago para los italianos, al menos los del sur y todos aquellos que aman los paisajes espectaculares. Este fin de semana, uno de los parajes más bonitos de Italia, y mira que tiene, desapareció para siempre. Un arco natural de roca junto al mar llamado Sant´Andrea se derrumbó en las aguas y ahora es solo un amasijo de piedras. El entorno sigue siendo de ensueño, pero ya no es lo mismo.
Ya es casualidad que ocurriera el fin de semana de San Valentín, cuando muchas parejas acuden para inmortalizarse en un icono natural que además se hacía llamar el arco del amor. Es uno de los enclaves más fotografiados del Adriático italiano. Ya es historia. La fuerza de las olas y la erosión acumulada durante años han terminado por derribar uno de los paisajes más reconocibles de la costa.
El arco del amor ya es historia
Este arco natural era una parada obligatoria para turistas y parejas que buscaban una foto simbólica frente al mar. También había sido escenario de anuncios televisivos y campañas promocionales de la región.
El alcalde de Melendugno, Maurizio Cisternino, no ocultó su impacto: "Es un golpe muy duro al corazón. Uno de los tramos turísticos más famosos de nuestra costa y de toda Italia desaparece", declaró a RAI tras el derrumbe.
El temporal no solo afectó a esta zona. En la región de Umbría, las lluvias provocaron deslizamientos de tierra y el derrumbe de una parte de las murallas del castillo de Fabro. No hubo heridos, aunque sí daños materiales y cortes de suministro eléctrico en viviendas cercanas.
Una costa bajo presión constante
La caída del arco no es un hecho aislado. La costa del Salento lleva años sometida a fenómenos erosivos. En el frente adriático, más elevado y rocoso, se han producido desprendimientos de crestas en los acantilados. En el frente jónico, más bajo y arenoso, las marejadas han llegado a borrar tramos de playa y a acercar el mar a zonas habitadas.
El presidente de la región de Puglia, Antonio Decaro, anunció inspecciones técnicas conjuntas con el ayuntamiento y recordó que existen fondos para abordar la inestabilidad del terreno. "El compromiso es encontrar más recursos en los próximos meses para que estén disponibles para los municipios y tratar de proteger la costa", afirmó.
El dato que preocupa: 53% de la costa en riesgo
La alarma no es nueva. Giovanni Caputo, presidente de la orden de geólogos de Apulia, cifró el problema con datos concretos: el 53% de las costas apulianas están en riesgo de erosión. Además, en la región se han registrado 839 deslizamientos, con unas 63.000 personas residiendo en áreas afectadas por este tipo de fenómenos.
Caputo subrayó que el derrumbe del arco genera preocupación tanto por la seguridad como por la conservación ambiental. Entre las medidas propuestas figuran la monitorización constante de las zonas más vulnerables, el análisis detallado del suelo y el estudio de la evolución de la erosión costera.
El experto también pidió campañas educativas para concienciar a residentes y visitantes sobre la fragilidad del ecosistema costero. Y defendió un enfoque multidisciplinar que implique a geólogos, ingenieros y biólogos marinos para diseñar planes integrales de gestión del riesgo.
Un símbolo perdido tras años de erosión
El colapso del arco de Sant’Andrea no se explica solo por el último temporal. La infiltración de agua en la roca, las variaciones térmicas y el impacto constante del oleaje habían ido debilitando la estructura durante años. El episodio de mal tiempo actuó como detonante final.
Para el turismo local, la pérdida es también económica. Sant’Andrea era uno de los puntos más compartidos en redes sociales y una imagen recurrente en guías de viaje sobre el sur de Italia. Su desaparición reabre el debate sobre la protección de enclaves naturales sometidos a presión climática.