Helena, estudiante trabajando en Irlanda en un supermercado: "Estoy cobrando por 20 horas lo mismo que en España por 40 horas"
“Estoy cobrando lo mínimo, y aun así está muy bien".

Helena, una joven española que se trasladó a Irlanda para estudiar y trabajar, explica que su situación laboral en el país ha superado todas sus expectativas. Según cuenta en una entrevista publicada en el canal de YouTube @YouTooProject, su salario en un supermercado irlandés duplica prácticamente lo que percibía en España por el doble de horas.
“Estoy cobrando por 20 horas lo mismo que en España por 40”, resume. Su contrato es a tiempo parcial, con un mínimo garantizado de 20 horas semanales, aunque en la práctica trabaja más cuando el establecimiento lo necesita. “Tenemos que fichar al entrar y al salir. Todo queda registrado, así que todas las horas extra se pagan. No hay manera de que se inventen nada”, explica.
Helena relata que, aunque su horario oficial puede terminar a las 22:30, a veces la salida se prolonga hasta medianoche. “Pero como fichas sí o sí, al final de mes te pagan absolutamente todo”, asegura.
Un salario muy superior al español
La estudiante detalla que el sueldo mínimo en Irlanda se sitúa actualmente en torno a 13 euros la hora, según datos de Trading Economics está exactamente en 13,5 euros la hora. En su caso, ha estado cobrando aproximadamente 14 euros la hora, una cifra que aumenta durante los turnos especiales: los domingos alrededor de 22 €/hora y los festivos llamados 'Bank Holidays' hasta 29 €/hora.
“Estoy cobrando lo mínimo, y aun así está muy bien”, reconoce. Esta diferencia salarial, afirma, le permite tener mucho más tiempo libre y poder compaginar trabajo y estudios sin la presión económica que sentía en España.
Un fenómeno común entre jóvenes en el extranjero
Su experiencia coincide con la de otros españoles que emigran a países como Irlanda o Australia en busca de mejores condiciones laborales. “Pasa también en Australia, por muchas menos horas, cobras lo mismo o incluso más”, comenta en la entrevista.
La emigración de jóvenes españoles hacia otros países continúa en aumento, impulsada principalmente por la búsqueda de mejores salarios, estabilidad y capacidad de ahorro, algo difícil de conseguir en España. La combinación de sueldos bajos, un elevado coste de vida y el precio prohibitivo de la vivienda convierte la emancipación en un objetivo casi inalcanzable para gran parte de la juventud.
En contraste, destinos como Suiza, Irlanda o Alemania ofrecen salarios muy superiores que permiten ahorrar cantidades impensables en España además de condiciones laborales más justas y previsibles. Todo ello ocurre en un contexto marcado por altas tasas de paro juvenil y normas laborales poco competitivas en España, factores que empujan a muchos jóvenes a buscar en el extranjero la estabilidad y el futuro que no logran alcanzar en su propio país.
