Intactos durante 49 millones de años: descubren un ecosistema "imposible" oculto bajo una atracción turística
Dos docentes de ciencias geológicas evidencian vida microscópica en unas cuevas ubicadas en territorio estadounidense.
¿Te apasiona la naturaleza y te gusta la aventura? Aproximadamente 35.000 personas se dirigen anualmente al sur del estado de Nuevo México, Estados Unidos; concretamente al sur, en el desierto de Chihuahua, con el objetivo de visitar el Parque Nacional de las Cavernas de Carlsbad.
La principal atracción del lugar es la Caverna de Carlsbad, ya que cuenta con una enorme cámara subterránea de casi 1220 m de largo y 191 m de ancho. De hecho, la gruta es muy accesible para los turistas, ya que cuenta con escalones, haciendo fácil el tránsito de las personas.
El gran descubrimiento científico
Lars Behrendt, docente universitario, junto a su colega de profesión, Hazel Barton, desplazaron hasta la reserva natural para realizar una expedición. Jamás pensaron realizar el hallazgo que dicha visita les dejó.
"Lo primero que haces en la cueva de Carlsbad es recorrer el sendero turístico y luego doblar una esquina", dice Barton. En ese punto, doblas la esquina y, detrás de ti, hay un nicho, y todo está completamente oscuro", declara Barbon.
En ese momento Behrendt iluminó la pared con una linterna. Aunque el ambiente estaba completamente oscuro, la luz reveló una capa de microbios verdes. "La pared era de un verde brillante. Era el verde más iridiscente que jamás habías visto, y sin embargo, los microbios vivían en completa oscuridad", complementa.
La explicación biológica de la situación
"Mientras que las plantas y las cianobacterias utilizan la clorofila a para la fotosíntesis, las cianobacterias de las cuevas de Carlsbad utilizan clorofila que son capaces de generar energía a partir de la luz infrarroja cercana", explica el medio británico BBC.
Incluso los profesores inspeccionaron otras grutas del sector y también notaron vida de microorganismos. "Demostramos que no solo viven allí abajo, sino que realizan la fotosíntesis en un entorno completamente protegido donde probablemente han permanecido intactos durante 49 millones de años", concluye Behrendt.