José López Barneo (74), catedrático y Premio Nacional de Investigación: "A un investigador que regresa a España se le da un salario tirando para bajo y 50.000 euros. En Edimburgo le dan 800.000 libras"
"Los buenos resultados deben tener una financiación extraordinaria", ha subrayado el científico.
José López Barneo es uno de los científicos españoles más influyentes. Entre sus múltiples galardones, en 1994 recibió el Premio Nacional de Investigación Científica y Técnica Juan Carlos I; en 1998 obtuvo Premio Rey Jaime I de Investigación y en 2015 fue condecorado con la Orden del Mérito Civil.
El investigador, quien también es catedrático de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla, ha concedido una entrevista al Diario de Sevilla en la que ha analizado cuáles son las condiciones económicas de los científicos en España en comparación con las existentes en el extranjero.
López Barneo ha asegurado que "las condiciones de aquí no son tan interesantes como las que te pueden ofrecer fuera. A un investigador que regresa a España se le da un salario normal tirando para bajo y, como mucho, 50.000 euros para que arranque la investigación. Eso es ridículo. Una persona similar vuelve a Edimburgo y le dan 800.000 libras. Así sí puedes arrancar un proyecto; puedes comprar equipamiento, contratar ayudantes...".
Al respecto, el científico ha subrayado que "los buenos resultados deben tener una financiación extraordinaria que, entre otras cosas, debe afectar al salario de los investigadores; también a los recursos para los experimentos y a los centros que los acogen. Creo que la ciencia hay que financiarla con recursos competitivos. Si no, no funciona".
En cuanto los sacrificios que supone desempeñar la vida profesional como investigador, José López Barneo ha afirmado que "yo no creo que sea dura. Lo que hace falta es trabajar mucho, pero eso no es necesariamente sinónimo de dureza".
"Creo que soy una persona con una buena inteligencia, pero para ser un científico mínimamente exitoso hay que dedicar muchas horas. Eso sí, he hecho de todo. De joven tocaba la guitarra, cantaba en un grupo, fui a un montón de fiestas, tuve mis relaciones, he ido mucho al cine, he hecho deporte. No hay que ser un ermitaño para ser científico", ha añadido López Barneo.