Los científicos lo confirman tras analizar 1.233 promesas medioambientales de las grandes empresas de carnes y lácteos: el 98% son ecopostureo
Y el 2% restante no es que sea verdadera conciencia ecológica... es que lanzan mensajes tan ambiguos que no pueden ni refutarse.

Sportwashing, pinkwashing... y, por supuesto, greenwashing. O lo que es lo mismo, servirse de una temática (sea el deporte, los derechos de la comunidad LGTBI o el medioambiente) como fines para 'vender' más. Especialmente en el último caso. Porque a la fundamental conciencia ecológica surgida en los últimos años hay quienes se apuntan como reclamos de mercado. Y, como muchos podían imaginar, hay trampa.
Hasta ahora sabíamos que muchas de —no todas— las etiquetas de los alimentos que todos podemos ver en supermercados tenían truco, pero también lo tienen las grandes promesas corporativas. Un estudio publicado este miércoles en Plos Climate pone cifras a ese engaño.
El 98% de las promesas, declaraciones y propuestas en materia 'verde', siempre muy ampulosas, son directamente ecowashing o, dicho en castellano llano, 'ecopostureo'. Algo que, por cierto, la ONU lleva años tratando de perseguir.
El trabajo realizado por investigadores de distintas universidades de Miami y Nueva York tumba la práctica totalidad de compromisos politico-publicitarios de las empresas de todo el mundo. Mucha promesa y poca o ninguna prueba de eso que tan llamativamente anuncian.
Maya Bach, dietista especializada en sostenibilidad ambiental y autora principal del trabajo, añade en declaraciones a El País que no solo el 98% es engañoso. El 2% restante tampoco invita a confiar, solamente se 'salvan' porque se trata de afirmaciones neutras que no están vinculadas a anuncios.
La investigación a gran escala se ha adentrado durante varios años, entre 2021 y 2024, en 33 de las grandes empresas distribuidoras de carne y productos lácteos de todo el mundo. Eso incluye a la española Coren en un listado que también integran Danone, Nestlé, JBS o Yurun Food.
Del total de 33 empresas se analizaron 1.233 promesas o afirmaciones de índole ambiental. El trabajo de Plos Climate desgranado por El País refutó de 'inmediato' un 38% por ser "proyecciones futuras no verificables", tales como permitir la restauración de de 600.000 millones de litros de agua en regiones con escasez hídrica para 2030.
Hay más. Apenas un 29% llevaban acompañando algún tipo de prueba que diera cierta verificabilidad a sus postulados, si bien de todas ellas solo 3 contaban con pruebas puramente científicas y de ámbito académico.
El desglose se hizo más extenso en una revisión pormenorizada caso por caso. Así, los investigadores de las universidades estadounidenses utilizaron una herramienta de fact checking relacionado con lo ecológico. Y la fotografía fue rotunda: casi la práctica totalidad de mensajes entraban en la categoría del greenwashing o 'ecopostureo' ya señalado.
