Algo más que una intención: la UE cambia su discurso ya sin Orbán y ve el "momento" de abrir el proceso de negociación para la adhesión de Ucrania
Los líderes de la UE se reúnen en Chipre con un horizonte radicalmente diferente por el cambio de gobierno en Hungría. La salida de Viktor Orbán, clave para desbloquear el préstamo a Kiev... y el futuro europeo de toda Ucrania.

Es algo más que una intención, cantaba Asfalto allá por 1983 en un tema que habría de convertirse en himno del rock español. 43 años después la canción 'resuena' en Bruselas, donde la UE ya ha dejado claro que la futura adhesión de Ucrania empieza a ser justo eso, "más que una intención".
Ya libres del veto constante que suponía el derrotado Viktor Orbán, la UE se reúne desde este jueves en Chipre para un Consejo informal con varios asuntos sobre la mesa. Entre ellos, como siempre desde hace años, Ucrania. Y con Volodimir Zelenski entre los presentes.
Ante él y junto a él, el presidente del Consejo Europeo ha formulado una declaración que sonará a hit en todas las emisoras de Kiev. "Es el momento de mirar adelante y preparar el próximo paso (con Ucrania). El próximo paso es abrir el primer cluster —bloque de negociación—; cumplimos con los dos primeros pasos y cumpliremos con el próximo paso".
Que nadie se acelere. Aunque "la mayor parte del trabajo preparatorio ya está hecho", como remarcaba Ursula von der Leyen, los tiempos de la burocracia son eternos y los de la burocracia bruselense, aún más. El camino de Ucrania hasta culminar en su membresía en la UE es aún extenso. Pero el discurso ha empezado a cambiar como quizás no lo había hecho desde el comienzo de la invasión rusa, que reactivó el interés de la UE por incorporar a Ucrania entre sus miembros.
Sin medios delante, en forma de comunicado, los responsables comunitarios han puesto negro sobre blanco cómo "los presidentes elogiaron los importantes avances que ha realizado Ucrania en su camino hacia la adhesión a la UE (y) pidieron que se abran sin demora los capítulos de negociación".
Hasta ahora, el veto de la Hungría de Orbán hacía del futuro 'europeo' de Ucrania un imposible, pero su derrota ante el opositor Peter Magyar se ha celebrado en buena parte del aparato europeo (y aún más del ucraniano). Sin él, Bruselas ha dado su visto bueno al desbloqueo de un préstamo europeo de 90.000 millones de euros para Kiev, así como la adopción del vigésimo paquete de sanciones a Rusia.
"Un gran día" y lo que queda
Volodimir Zelenski ha vivido estas palabras in situ, en las primeras horas de un Consejo que tras su paso abordará más asuntos. El presidente ucraniano no ha querido extenderse demasiado en lo que denomina "un gran dia" por la decisión "fuerte y fundamental" de desbloquear el préstamo europeo a Kiev y con la vista puesta en el "emocionante" horizonte de acercamiento a la UE.
El calendario, no obstante, es tan a futuros que nadie ofrece plazos. La alta representante, Kaja Kallas, dejaba claro a su llegada a Chipre que Ucrania está "claramente en el camino de la membresía" y confirmaba que los líderes abordarían en esta cumbre "cómo acelerar realmente" el proceso, "dado que tenemos ahora nuevas circunstancias". "Quizá podamos avanzar en asuntos que eran líneas rojas o han estado bloqueados antes. Vamos a ver si podemos avanzar con ello", remataba.
Su paisano, el hoy primer ministro de Estonia, Kristen Michal, ha sido aún más claro al pedir "mantener el impulso" de las futuras adhesiones de Ucrania y también de Moldavia, otro país con estatus de aspirante. "En mi opinión, el futuro de Ucrania está absolutamente en Europa. Cuanto antes empecemos, antes llegaremos a ello", ha señalado Michal, feliz porque la UE ya no es "rehén" de Orbán.
