Luis, maestro vidriero en Francia: "Llevo a España dentro de mí"
El artista abrió su sala de exposiciones el pasado mes de octubre de 2025.
Luis Mínguez sabe de lo complicado que es trabajar el vidrio. Este maestro vidriero español, originario de Valencia, regenta un estudio en la localidad francesa de Avignonet-Lauragais. En el mismo, abrió una sala de exposiciones en octubre de 2025 donde expone sus obras e imparte clases a los diferentes alumnos que quieren descubrir los entresijos de este arte.
De acuerdo a un estudio de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae), en España, tomando datos de abril de 2025, 1.712 empresas se dedican al sector del vidrio y de la cerámica, lo que representan un 0,05% de las empresas activas en el país. Un porcentaje bajo para un arte que se remonta al Antiguo Egipto como fórmula para iluminar los espacios.
En contra de toda estadística, Luis decidió emprender su camino profesional por esta bella disciplina. Estudió diseño gráfico en Valencia entre 1995 y 1999, pero ya desde su tierna infancia vio que esta tenía que ser su profesión: "Desde niño, he sido creativo y me encantaba trabajar con las manos", asevera en una entrevista en el diario francés Voix du Midi.
De Valencia a Francia
Luis estuvo cuatro años trabajando en un taller de vidriería en Valencia, donde forjó sus habilidades tanto en la vidriería Tiffany como en la resina decorativa, hasta hacer sus 'pinitos' en la restauración de muebles.
Su trayectoria profesional le llevó a distintos destinos de España, entre ellos Barcelona, pero también a lugares mucho más lejanos como Filipinas. En su amplio recorrido, destaca que "también trabajé como instructor de vitrales para una asociación de mujeres entre 1998 y 2004", manifiesta.
En 2018 dejó su Valencia natal para poner rumbo a Francia por motivos personales. La crisis del coronavirus hizo despertar de nuevo en él esa vena artística, lo que le llevó a completar su formación en el Instituto de Artes y Oficios Imara de Revel, obteniendo el CAP en vidrieras: "Aprendí a trabajar el plomo, a restaurar y a pintar vidrieras, como la grisalla y los esmaltes", afirma.
España en el corazón
El 12 de octubre del año pasado marcó un antes y un después, abriendo la que es su sala de exposiciones, donde no renuncia a sus raíces: "Llevo a España dentro de mí", argumenta, dejando claro su amor por su país natal. En la misma trata tanto la técnica de vitrales Tiffany como la restauración de vidrieras europeas; un trabajo minucioso que le lleva a crear lámparas y joyas que saca a la venta, a la vez que decora ventanas y vanos.
Asimismo, también saca tiempo para enseñar todos sus aprendizajes del vidrio en su estudio. El objetivo no es otro que sus alumnos desarrollen y sientan esa pasión por un arte que conquista por su belleza.