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Adiós al estereotipo alemán: ahora los vagos son ellos y sus políticos quieren ponerle freno

Adiós al estereotipo alemán: ahora los vagos son ellos y sus políticos quieren ponerle freno

Alemania es el país desarrollado de Europa donde menos horas se trabaja al año. El gobierno lanza señales de aviso: hay que estar más horas "en el curro" si se quiere crecer económicamente. 

Una mujer no quiere levantarse de la cama
Una mujer no quiere levantarse de la camaGetty Images

¿Trabajamos más los españoles que los alemanes? ¿Somos, incluso, más productivos? Tradicionalmente, el españolito de a pie ha sentido que trabaja más horas que los estrictos y "cuadriculados" alemanes, pero a la vez somos menos productivos. Sin embargo, la marcha económica de ambos países en los últimos años puede reflejar un cambio de tendencia.

Según la OCDE, Alemania es el país desarrollado de Europa donde menos horas se trabaja al año. La media de un empleado alemán es de 1.331 horas anuales, muy lejos de las 1.898 de Grecia o las 1.716 de Portugal. Y, por supuesto, también de España.

¿Y qué ocurre con la productividad? El Observatorio de Productividad y Competitividad en España, elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), señala que la productividad en España crece al 1,4% anual desde 2020 y ya supera a Alemania e incluso Francia.

"Hay que volver a trabajar más"

¿Se han vuelto perezosos los alemanes? Esta cuestión ronda en los medios de comunicación desde que destacados políticos del país, como la Canciller Federal, el Ministro de Economía o el Primer Ministro de Baviera, pidieran a sus compatriotas que se arremangaran de nuevo las mangas para lograr una recuperación económica que se necesita con urgencia. En 2025, el PIB alemán creció apenas un 0,2% tras dos años previos de recesión. 

Pero mientras el Gobierno insiste en que el país necesita más trabajo para sostener su prosperidad, amplios sectores de la sociedad defienden el derecho a vivir fuera del empleo.

"En este país tenemos que volver a trabajar más y, sobre todo, de forma más eficiente", aseguraba hace unos meses el propio canciller federal, Friedrich Merz.  

Los economistas de Deutsche Bank publicaron el año pasado un informe en el que alertaban de la imparable caída de las horas de trabajo de los empleados germanos. Y hay una explicación: los trabajadores de hoy se han beneficiado del glorioso pasado de su economía, que permitía trabajar menos horas. Pero ahora que las cosas no van bien, las autoridades alemanas están desesperados buscando medidas para recuperar "las ganas de trabajar". 

Sobre la mesa hay muchas opciones: luchar contra las cifras desparadas de bajas y absentismo laboral, elevar la edad de jubilación a los 70 años o reducir la jornada parcial de trabajo entre las mujeres. Cabe destacar que casi la mitad de las mujeres trabajan a tiempo parcial, y el porcentaje supera el 65% entre las madres.

También se está estudiando la posibilidad de eliminar un día festivo del calendario laboral para incrementar el producto interior bruto de Alemania en hasta 8.600 millones de euros. De media, los alemanes disfrutan de 9 días festivos nacionales. En España, en este 2026, son diez.

Además de incentivar la jornada completa de las mujeres, las autoridades alemanas también quieren facilitar la llegada de más trabajadores extranjeros para aliviar la escasez de mano de obra cualificada. La clave es adaptarse a los nuevos desafíos económicos de un país que ha aprendido a pensar más en la vida y menos en el trabajo.