Larissa (40) se muda a Tenerife y su queja define a los nómadas digitales: "Echo de menos pedir algo y tenerlo mañana en casa"
Comprar un billete de ida para dos meses de aventura: "Una de las mejores decisiones que he tomado nunca".
Hace dos años que Larissa tomó una de las mejores decisiones de su vida. Según publica el diario holandés De Telegraaf, esta mujer de 40 años cambió la concurrida Róterdam por la soleada Tenerife, donde se sintió en casa inmediatamente. Cuando emprendió su viaje no tenía plan, tan solo muchas ganas de intentarlo.
"Hace dos años estaba solo de vacaciones en Tenerife. Siempre quise vivir en el extranjero, pero no fue hasta esta isla cuando realmente me sentí realmente bien", asegura la protagonista. "En el aeropuerto, reservé impulsivamente un billete de ida. Dos meses y medio después me trasladé a la isla sin un plan, solo para intentarlo. Resultó ser una de las mejores decisiones que he tomado nunca", cuenta en conversación con el medio de comunicación.
Aun así, a su llegada a la isla atlántica asegura que le costó mucho encontrar una vivienda. Fue a través de un grupo en Facebook donde acabó encontrando una casa en "un pequeño pueblo donde apenas vienen turistas". "Aunque al principio estaba nerviosa por mudarme por mi cuenta, aquí me siento completamente en casa", explica en sus declaraciones.
"Hice amigos a través de TikTok"
"Hice amigos a través de TikTok, así que no me sentí sola", dice. "Mi familia y amigos me apoyaron, conocen mi lado impulsivo y saben lo infeliz que me hacen los inviernos holandeses. Por supuesto, ahora los veo menos y tengo que esforzarme más para mantener las amistades. Pero ahora tengo una vida que me va mejor", reconoce la mujer, contenta con su decisión.
En este momento, la mujer trabaja como entrenadora de fitness online con sus clientes holandeses. "La vida aquí realmente empieza después del trabajo: un amigo puede llamarme a las seis y media para cenar, algo que nunca ocurriría en los Países Bajos", celebra. Aunque confiesa que la barrera del idioma es una limitación: "Todavía no hablo español con fluidez y muchos isleños no hablan bien inglés".
"El tiempo casi siempre es encantador en Tenerife. Eso ha mejorado enormemente mi calidad de vida: mi tristeza invernal ha desaparecido", asegura la protagonista. Asimismo, dice que "ir al mar hace que un mal día sea mejor de inmediato". "Con 18 grados, algunos lugareños llevan sombrero, mientras que los turistas pasean en bañador", culmina.