Mathis, 18 años, camina 32 km diarios para ir a la escuela por un gran motivo: "Mi teléfono vibra constantemente"
De momento, ha recaudado más de 11.000 euros gracias a las donaciones.
Mathis, un estudiante de 18 años de un instituto de Caen, en Francia, está caminando 32 kilómetros diarios para acudir hasta su escuela con un firme propósito: donar todo el dinero conseguido con su proeza a una organización benéfica.
El joven comenzó el reto el pasado 26 de enero. 16 kilómetros de ida y 16 kilómetros de vuelta son los que separan su casa de su instituto. El cansancio puede hacer mella en el largo recorrido, pero sacar fuerza para recaudar fondos para la asociación Enfants du désert (Niños del Desierto).
Con el dinero recaudado, el propósito de Mathis era comprar 10 bicicletas, con un coste de 1.300 euros cada una de ellas, para los niños del centro: "No me esperaba tanto entusiasmo, es una locura", afirma el adolescente al ver que la cifra ya superó los 11.000 euros el pasado domingo.
Un sistema de donaciones a buen ritmo
Como muchas cosas en la vida, el esfuerzo está teniendo su recompensa, pero eso no impide que Mathis empiece a acusar el cansancio de esta genial iniciativa: "Obviamente no diría que es merecido, pero es un reto difícil, ¡mucho más difícil de lo que imaginaba!", resalta, tal y como destaca el medio francés Francebleu.
Y es que son muchos los que le están contactando al conocer el por qué de recorrer tantos kilómetros diarios: "Todos los días recibo cientos de mensajes, mi teléfono vibra constantemente", reconoce.
Los comentarios de apoyo, que se multiplican diariamente, le sirven de un aliento que, seguro, ahora mismo está falto. No es para menos, su jornada maratoniana arranca a las 3:30 de la madrugada, se viste rápidamente y prepara la mochila para acudir al colegio. Hasta la tarde no vuelve a pisar su casa, acusado de molestias: "Me masajeo, me pongo crema, intento cuidar mi cuerpo".
La siesta ha pasado a ser obligatoria para aguantar el ritmo, pero cuando ve que los ingresos por donaciones hace que los madrugones y los dolores valgan la pena: "Es absolutamente increíble. Estoy increíblemente agradecido por las donaciones de 800 €, pero también por las de 1 €", dice con orgullo.
Tiene claro que esa gente que aporta lo que buenamente puede están siendo su motor. ¿La meta? Lejana. Por el momento lleva 160 kilómetros recorridos, faltan 320 hasta llegar a los 480 que tiene por objetivo. Paso a paso.