Máximo, pescadero jubilado: "Cobro 800 euros. Gracias a Dios que tengo la casa pagada, si no muerto de hambre"
Este pensionista cuenta que tras décadas como autónomo ejerciendo como pescadero hoy apenas puede pisar un negocio similar por el alto coste de la vida.
La revalorización de las pensiones está un gran paso más cerca de ser una realidad convalidada por el Congreso. Pero ni siquiera esta subida, que supondrá algunos euros más en el pago que recibirán los jubilados a finales de febrero, compensa la difícil situación de una gran parte de los pensionistas.
Lo explica, de propia voz y con su propia experiencia Máximo, un pescadero jubilado que hoy sobrevive, más que vive, con los 800 euros escasos de su pensión.
En un reportaje de Espejo Público (Antena 3), Máximo reconoce su difícil situación. "Gracias a Dios que tengo la casa pagada, si no, muerto de hambre", admite con pesar este antiguo pescadero que ejerció durante décadas como autónomo.
La entrevista tiene lugar precisamente frente al que fue su 'mundo', una pescadería en la que ahora apenas puede comprar, boquerones y sardinas... "lo más barato", añade otra clienta del negocio, enseñando su particular 'lista'.
El caso de Máximo no difiere demasiado de otros testimonios de pensionistas en el programa de Antena 3. Eduardo, tras toda una vida trabajando como carpintero, ahora no llega ni a 1.000 euros. ¿Satisfecho? “No tengo más remedio, pero no estoy satisfecho”, reconoce con la preocupación extra de saber que tiene una parte de sus escasos ingresos embargada como pagos a su exmujer.
Tampoco se muestra especialmente satisfecha Carmen, cuyo caso es si cabe más llamativo, porque pese a cobrar dos pensiones, tampoco consigue superar la cifra de los 1.000 euros.
En su caso, explica a micrófono abierto, ella recibe la pensión por viudedad de alrededor de 600 euros, cantidad a la que suma otra pensión propia de lo generado por sus cotizaciones como trabajadora activa.
Esta última apenas ronda los 300 euros, una cantidad absolutamente insuficiente para el día a día y que le quedó tras tener que 'retirarse' los últimos años de vida laboral para cuidar en casa a familiares de avanzada edad. Este último periodo le supuso un fuerte perjuicio a nivel contributivo, confiesa.