La novia secreta de Epstein iba a heredar 100 millones, islas privadas y un anillo de 32 quilates días antes de su muerte
Epstein firmó su último testamento en 2019, apenas dos días antes de morir en prisión preventiva, con un patrimonio de unos 630 millones de dólares.

Poco antes de morir en una celda de Nueva York, Jeffrey Epstein reorganizó por completo su fortuna. Un fideicomiso hasta ahora secreto —el llamado Fideicomiso de 1953— revela con detalle a quién quería proteger y a quién favorecía de forma clara el delincuente sexual convicto, investigado por trata de personas con fines de explotación sexual.
La documentación, a la que ha tenido acceso Business Insider, forma parte de los archivos publicados recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. En ellos aparece un nombre clave: Karyna Shuliak, dentista y prometida de Epstein, que se perfilaba como la gran beneficiaria de su herencia.
100 millones, mansiones y dos islas privadas
Epstein firmó su último testamento el 8 de agosto de 2019, apenas dos días antes de morir en prisión preventiva. Según el documento, su patrimonio ascendía entonces a unos 630 millones de dólares (unos 534 millones de euros actuales).
El plan reflejado en el documento era el siguiente:
- 100 millones de dólares para Shuliak, repartidos en dos pagos de 50 millones.
- Todas sus propiedades inmobiliarias: una mansión en Manhattan; un apartamento en París; el Rancho Zorro, en Nuevo México; dos islas privadas en las Islas Vírgenes de Estados Unidos; un anillo de diamantes de 32,73 quilates, entregado "en previsión del matrimonio", además de 48 diamantes sueltos que ella podía conservar incluso si la boda no llegaba a celebrarse.
Todo ello quedaba recogido en el Fideicomiso de 1953, llamado así por el año de nacimiento de Epstein.
Un fideicomiso diseñado para activarse tras su muerte
Este documento sustituía a un plan patrimonial anterior, fechado en enero de 2019. Aunque la existencia del fideicomiso era conocida desde hace años, su contenido permanecía oculto.
Se trataba de un fideicomiso de tipo pour-over, lo que significa que los bienes solo se repartirían una vez resueltos todos los litigios, deudas e indemnizaciones. Y ahí está la clave. El fideicomiso todavía no ha entrado en vigor.
Millones en pleitos, impuestos y compensaciones a víctimas
Desde la muerte de Epstein, su patrimonio ha sido objeto de múltiples reclamaciones judiciales:
- 125 millones de dólares pagados a más de 100 víctimas a través de un fondo de compensación.
- Cientos de millones destinados a impuestos, acuerdos extrajudiciales y gastos legales.
- A septiembre de 2025, quedaban 127 millones de dólares (unos 108 millones de euros) en el patrimonio.
Según los administradores, ningún beneficiario cobrará un solo dólar hasta que todas las reclamaciones estén cerradas.
Abogados, empleados y nombres conocidos
El fideicomiso revela también a otros grandes beneficiarios:
- Darren Indyke, abogado personal de Epstein: 50 millones de dólares.
- Richard Kahn, su contable: 25 millones de dólares.
- Ambos figuraban además como albaceas y fideicomisarios.
Aparecen también empleados domésticos y pilotos de su jet privado, científicos que recibieron financiación de Epstein y su hermano, Mark Epstein, con 10 millones destinados a un fideicomiso para sus hijos.
Uno de los nombres más controvertidos es el de Ghislaine Maxwell, condenada a 20 años de prisión por colaborar en la red de abusos sexuales. El fideicomiso le asignaba 10 millones de dólares, una cláusula que no figuraba en documentos anteriores.
La heredera que desapareció del testamento
Un dato llamativo es la ausencia de Celina Dubin, hija de Eva Andersson Dubin, expareja de Epstein, en el testamento. En planes anteriores, Celina figuraba como una de las principales beneficiarias, pero su nombre desaparece por completo del Fideicomiso de 1953.
La familia Dubin aseguró públicamente que renunció a cualquier posible herencia y que desconocía la existencia de esos documentos.
Bajo supervisión judicial
Tanto el Fideicomiso de 1953 como el anterior fueron incautados por la Fiscalía de Manhattan dentro de la investigación relacionada con Maxwell. Hoy están bajo control judicial y no pueden ejecutarse libremente.
Además, el documento establece que los fondos no se liberarán hasta al menos dos años después de la muerte de Epstein, que algunos beneficiarios perderían su derecho si eran despedidos por los albaceas.
