Multa de hasta 30.000 euros a tres jóvenes por organizar una 'broma' a amigos con atraco simulado incluido
Los presentes huyeron precipitadamente, sufriendo caídas y lesiones.
Tres jóvenes se enfrentaron en 2024 a una multa de hasta 30.000 euros tras simular un atraco en una zona aislada para asustar a un grupo de conocidos. El suceso provocó momentos de pánico, varias personas resultaron heridas de carácter leve y fue necesaria la intervención policial y sanitaria.
Los hechos ocurrieron en Lugo, en una zona de matorrales cerca del famoso Club Fluvial del río Miño, un entorno frecuentado por jóvenes, especialmente durante las horas nocturnas. La actuación de los supuestos asaltantes, que aparecieron encapuchados, generó tal nivel de miedo que algunos de los presentes huyeron precipitadamente, sufriendo caídas y lesiones.
La alerta que movilizó a la Policía Local
Según informaron varios medios como La Voz de Galicia, la intervención policial se produjo tras la llamada de un hombre, que alertó a las autoridades al creer que su hijo estaba siendo víctima de un atraco junto a un grupo de amigos en un mirador cercano al río. El hombre explicó que había tenido conocimiento de lo ocurrido a través de un mensaje de texto que su hijo envió a su hermana, en el que pedía ayuda de manera urgente.
Hasta la zona se desplazaron efectivos del Grupo Operativo Nocturno de la Policía Local, que activaron el protocolo correspondiente ante la posible comisión de un delito. Sin embargo, al localizar al joven que supuestamente estaba siendo atracado, este reconoció que todo había sido una falsa alarma y que se trataba de una “broma entre amigos”.
Lesiones durante la huida
A pesar de que el atraco no fue real, las consecuencias sí lo fueron. Como recogió el ABC, Durante el despliegue policial, una segunda patrulla localizó a otro joven tendido en el suelo y con las piernas ensangrentadas, tras haber caído mientras huía del lugar presa del pánico. Una vez atendido, fue él mismo quien explicó a los agentes cómo se habían desarrollado los hechos.
Otros jóvenes también presentaron erosiones y heridas leves, provocadas por caídas y golpes sufridos al intentar escapar de los supuestos asaltantes. Los servicios sanitarios atendieron a los lesionados en el mismo lugar y les informaron de su derecho a presentar denuncia por lo ocurrido.
La reconstrucción de los hechos
Según la reconstrucción realizada por la Policía Local, los tres organizadores de la broma irrumpieron encapuchados en una zona aislada con la intención de asustar al resto del grupo. Aunque no portaban armas, la escena fue lo suficientemente creíble como para generar una reacción de pánico.
Los agentes levantaron acta por unos hechos que podían constituir una infracción grave de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, una normativa que contempla sanciones económicas de entre 601 y 30.000 euros, en función de la gravedad y de las consecuencias ocasionadas.