Multa de más de 130.000 euros por serrar una reserva natural: el propietario del bosque la aceptó
Una multa superior al límite contemplado en el reglamento específico de la reserva.
La tala de hayas y robles centenarios en el invierno de 2021/2022 dentro de la reserva natural “Hohe Schrecke”, en el estado federado de Turingia (Alemania), ha terminado con una multa de seis cifras aceptada por la empresa propietaria del bosque. Tras un largo recorrido judicial, la sociedad Naturerbe Hohe Schrecke GmbH, vinculada al Grupo Lindhorst, ha retirado su objeción y el procedimiento queda así cerrado.
La sanción fue impuesta por la Oficina Estatal de Medio Ambiente de Turingia (TLUBN), que consideró que la empresa había superado ampliamente los límites permitidos para la tala en un espacio protegido. En febrero de 2022, senderistas que recorrían el tramo “Hohe Schrecke Kammweg” se encontraron con gruesos troncos de haya y roble apilados a ambos lados del camino.
Los árboles talados evidenciaban una intervención a gran escala en plena reserva natural. Vecinos del noreste del distrito de Sömmerda, el sureste del distrito de Kyffhäuser y el distrito de Burgenland mostraron su consternación ante lo ocurrido. Gran parte de las aproximadamente 3.500 hectáreas de “Hohe Schrecke” están protegidas desde 2004, con restricciones estrictas sobre el uso forestal.
¿Era legal la tala?
La tala en reservas naturales no está prohibida de forma absoluta. Sin embargo, la normativa limita la denominada “tala de cubierta” a un máximo de tres hectáreas. Este método no implica arrasar completamente el bosque, sino reducir de manera considerable el dosel para permitir la entrada de luz.
Según la Oficina Estatal de Turingia para el Medio Ambiente, la Minería y la Conservación de la Naturaleza, la empresa excedió de forma significativa esa superficie permitida. En otoño de 2022 impuso una multa superior a los 130.000 euros, superando incluso el límite de 50.000 euros contemplado en el reglamento específico de la reserva.
La autoridad justificó la cuantía en la Ley de Infracciones Administrativas, que establece que la multa debe superar el beneficio económico obtenido por el infractor. Como la empresa no estaba obligada a facilitar cifras detalladas, los técnicos realizaron una estimación que situó la ventaja económica en más de 130.000 euros.
Se negaron a pagar
La empresa presentó una reclamación y, tras su rechazo, se negó a pagar. El caso pasó a la Fiscalía de Gera y posteriormente al Tribunal de Distrito de Jena. Allí, el juez solicitó un informe pericial independiente para aclarar dos cuestiones: si existió vulneración de las normas de conservación y si la multa era proporcional.
El dictamen, entregado a finales de otoño de 2025, respaldó en lo esencial la postura de la autoridad ambiental. El experto concluyó que la mayor parte de la superficie talada infringía las normas de la reserva. Además, estimó que el beneficio económico podría ser incluso el doble de lo calculado inicialmente.
El 19 de diciembre de 2025, la defensa retiró formalmente su objeción a la multa impuesta el 27 de octubre de 2022. Un día antes de Navidad, el Tribunal de Distrito de Jena informó de que el procedimiento quedaba concluido. No obstante, la empresa ha señalado que la retirada no debe interpretarse como una admisión de culpabilidad.