Santiago Niño Becerra, economista, sobre la propuesta de Juan Roig de eliminar el IVA de los alimentos: "Estoy totalmente en contra"
El economista se posiciona muy contrario a la petición del dueño de Mercadona, que reabrió el debate sobre el IVA en los productos alimenticios hace solo unos días.
El debate sobre el precio de los alimentos vuelve a ganar protagonismo en España. En medio de la preocupación por el coste de la cesta de la compra y de las recientes declaraciones del presidente de Mercadona, Juan Roig, el economista Santiago Niño Becerra ha cuestionado la idea de aplicar una rebaja generalizada del IVA en los productos alimentarios.
A su juicio, una reducción indiscriminada del impuesto no es la mejor solución para aliviar el impacto de la inflación. “Estoy totalmente en contra de una bajada indiscriminada”, ha señalado el economista, que defiende un sistema de ayudas más selectivo. Para él, las medidas deberían centrarse en quienes realmente lo necesitan y no aplicarse de forma uniforme a toda la población.
Un debate reavivado por Juan Roig
La discusión sobre los precios de los alimentos se intensificó recientemente tras las palabras de Juan Roig, quien defendió que las cadenas de distribución trabajan con márgenes limitados y que la subida de precios responde, en gran medida, al aumento de los costes de producción. El empresario ha insistido en varias ocasiones en que la inflación alimentaria ha estado muy vinculada al encarecimiento de materias primas, energía, transporte o envases.
Estas declaraciones reavivaron el debate político y económico sobre si el Estado debe intervenir para abaratar la cesta de la compra. Una de las propuestas que con frecuencia aparece sobre la mesa es la reducción del IVA en los alimentos, una medida que ya se aplicó parcialmente en España durante el pico inflacionario de los últimos años.
Sin embargo, Niño Becerra cree que este tipo de medidas, cuando se aplican de forma general, pueden resultar poco eficientes.
Ayudas selectivas, no rebajas generales
El economista defiende que las políticas públicas deberían diseñarse con mayor precisión. En su opinión, no tiene sentido que una rebaja fiscal beneficie por igual a todos los consumidores, independientemente de su nivel de ingresos.
En ese sentido, sostiene que no debería tratarse de la misma manera a un ciudadano con rentas muy altas que a otro con ingresos modestos. Por ello plantea que cualquier ayuda relacionada con la alimentación debería tener en cuenta tanto la renta de los hogares como el tipo de productos.
Niño Becerra sí se muestra favorable a eliminar el IVA en ciertos alimentos básicos, pero advierte de que la medida debe aplicarse con criterio. Como ejemplo, plantea que no tendría sentido aplicar el mismo tratamiento fiscal a productos de lujo que a bienes esenciales de la cesta básica.
El contexto: inflación y cesta de la compra
El precio de los alimentos ha sido uno de los principales motores de la inflación en España durante los últimos años. Aunque el ritmo de subida se ha moderado respecto a los momentos más críticos, la cesta de la compra sigue siendo sensiblemente más cara que antes de la crisis inflacionaria.
Este contexto ha alimentado el debate sobre el papel de los supermercados, los productores y el Estado en la formación de precios. Mientras algunos reclaman intervenciones más contundentes para reducir los costes de los alimentos, otros economistas advierten de que medidas generalizadas —como rebajas fiscales amplias— pueden terminar beneficiando también a quienes no necesitan apoyo.
La propuesta de Niño Becerra se sitúa precisamente en ese punto intermedio: mantener ayudas públicas que protejan a los hogares más vulnerables, pero evitando aplicar reducciones fiscales indiscriminadas que diluyan el impacto de las políticas destinadas a aliviar el precio de la alimentación.