La familia de Adrián Palomino, el español en coma ingresado en Tailandia pide ayuda urgente: "No es solo un traslado. Es darle una oportunidad real"
El madrileño, en estado crítico, trabajaba allí como buceador profesional. El HuffPost ha podido hablar con su hermana, quien administra la recolecta para que regrese a España.
La familia de Adrián Palomino Plaza, el ciudadano español que lucha por su vida en un hospital de Tailandia, pide ayuda desesperadamente. El madrileño, nacido en 1986, sufrió un grave accidente el pasado 9 de febrero cuando iba en motocicleta mientras regresaba de un permiso de descanso en Phuket (sur de Tailandia), lugar donde trabajaba como buceador profesional, según la versión familiar.
"Es una persona cercana, generosa, valiente y profundamente sincera. De esas personas que te miran siempre a los ojos. Con los pies en la tierra, humilde, sin ambiciones vacías. Es alguien que cualquiera querría tener a su lado", ha señalado Elena Palomino Plaza. su hermana, en una conversación con El HuffPost.
El grave accidente le provocó un traumatismo craneoencefálico severo que le llevó a ingresar en la unidad de cuidados intensivos de un hospital privado de Tailandia (el Hospital Bangkok de Phuket), donde permanece en estado de coma y crítico bajo vigilancia médica continua.
La situación ha llevado a los familiares y amigos más cercanos a compartir un comunicado donde denuncian los "costes extremadamente elevados" de un proceso que no pueden asumir y a iniciar una recaudación de fondos, donde ya llevan más de 86.000 euros recaudados. "Nuestra familia está viviendo los días más duros de nuestra vida", han destacado.
El problema es que, aunque Adrián contaba con sus seguros profesionales obligatorios, "no disponía de un seguro de viaje privado con cobertura amplia" para un accidente de esta magnitud. Es decir, los tratamientos y la repatriación médica no están siendo cubiertos por las pólizas vigentes, tal y como han resaltado en la campaña.
"Son días de una tensión emocional imposible de describir. Adri tiene dos hermanas y un hermano en España. Su hermano Raúl ha estado allí con él, pero ha tenido que regresar. Están devastados, viviendo cada actualización médica con el corazón en un puño, a miles de kilómetros, sintiéndose impotentes por no poder estar todos junto a él", ha destacado su hermana, que es quien se encarga de la recolecta de dinero para su traslado.
"Sus padres están en Tailandia, a su lado en el hospital, entrando y saliendo de la UCI, hablándole, tocándole la mano, esperando cualquier pequeño signo. Están sosteniendo lo insoportable, enfrentándose cara a cara con los médicos, con decisiones complejas, con informes clínicos en otro idioma y con una barrera idiomática enorme que hace todo aún más angustioso. Están solos allí, pero no se mueven de su lado", ha continuado.
"Es un trabajo constante, sin descanso. Intentamos sostener la parte administrativa y económica mientras sus padres sostienen lo más duro que puede vivir alguien, estar frente a su hijo en coma en un país extranjero. Todo ocurre dentro de un sistema sanitario privado donde cada día suma miles de euros a la factura. Vivimos pendientes de dos relojes que avanzan al mismo tiempo, el médico y el económico. La salud de Adrián y el coste diario de mantenerlo estable. Intentamos que ninguno de los dos nos desborde, pero la presión es inmensa", ha sentenciado Paloma.
"No podemos afrontar esto solos"
El deseo de sus padres, que se encuentran en Tailandia junto a él, es poder trasladarlo hasta un centro hospitalario de Madrid, donde se encuentra su entorno familiar y más cercano. Su hermana es la encargada de administrar los fondos recaudados. "Nos duele profundamente tener que pedir apoyo, pero no podemos afrontar esto solos", ha señalado, antes de recordar que cualquier tipo de ayuda es útil y bien recibida.
En total, según las estimaciones ofrecidas en el comunicado y en la propia recolecta, los costes ascenderían a unos 260.000 euros. Ello incluiría, entre otras cuestiones, el coste de un avión medicalizado completamente equipado con soporte vital avanzado y un equipo médico a bordo, más los costes estimados de hospitalización prolongada, traslado, coordinación y rehabilitación. También los costes legales.
Ahora, el objetivo es conseguir el dinero necesario para su traslado a España, pues, según defiende su hermana, eso "supondría mantenerle en un sistema sanitario privado con costes inasumibles y limitar su acceso a una recuperación a largo plazo en su país. Repatriarlo significa que puede continuar su tratamiento en el sistema sanitario público español, cerca de su familia y con estabilidad médica y económica" "No es solo un traslado. Es darle una oportunidad real de recuperación en casa", ha subrayado.