Rachel, americana afincada en España desde hace 6 años, sobre el manjar que ha descubierto aquí: "Viví toda mi vida sin probarlo, no es normal"
La creadora de contenido estadounidense subraya la exquisitez de un tipo de conservas en particular.
Una de las mejores formas de conocer a fondo una cultura es a través del estómago. Cada año, millones de extranjeros visitan nuestro país y caen absolutamente rendidos ante la variedad de productos que ofrece la gastronomía española.
Los productos españoles del mar son, sin lugar a dudas, una de las joyas de la corona. Platos como la paella de marisco, el pulpo a la gallega o las clásicas gambas al ajillo son todo un emblema internacional. Sin embargo, hay un producto de supermercado, humilde pero exquisito, que está conquistando los paladares foráneos: las conservas.
La mejor prueba de este fenómeno es Rachel Anne, una creadora de contenido estadounidense que lleva seis años viviendo en España. En uno de sus últimos vídeos publicados en YouTube, la joven ha querido compartir con sus seguidores su absoluta devoción por el aperitivo patrio por excelencia: los berberechos.
Una bomba nutricional con sabor a mar
Este molusco bivalvo, tan arraigado en la tradición conservera gallega, se cuece y envasa al natural inmediatamente después de su recolección para mantener intactas sus propiedades. Y es que, más allá de ser un bocado delicioso, los berberechos son un tesoro nutricional: aportan proteínas magras, hierro, zinc, selenio, vitamina B12 y ácidos grasos omega-3.
En el vídeo, Anne explica con entusiasmo cuál es su ritual perfecto para consumirlos. “Para mí el limoncito es imprescindible y está riquísimo cuando lo comes con algunas patatas, así como crujientes”, comenta.
“Viví toda mi vida sin probarlo, no es normal”, sentencia la estadounidense tras saborear el manjar.
El toque texano y el gran debate del caldo
A pesar de su amor por la receta original, la creadora de contenido confiesa su peculiar toque personal, plenamente consciente de que puede herir sensibilidades en el norte de la Península: “Otra cosa que me encanta, que igual los gallegos me matan, es meterle un poco de picante; soy de Texas, lo siento, no lo puedo resistir”, admite entre risas.
Como era de esperar, la sección de comentarios se llenó rápidamente de reacciones. Muchos usuarios españoles no dudaron en darle un tirón de orejas virtual, advirtiéndole del grave error que suponía tirar por el fregadero el jugo de la lata. “Yo el caldo me lo bebo casi todo. Tiene un delicioso sabor a mar”, manifiesta uno de ellos.
"Muchacha… No tires el líquido que llevan. Una vez que has comido los berberechos con el limón, está de muerte”, apunta otro.