Sara Mederos (36), neurocientífica, investiga por qué a veces el miedo permanece más tiempo del necesario: "Lo normal es que el cerebro aprenda que el peligro ya no está"
La científica estudia qué sucede dentro del cerebro en situaciones concretas, como después de un accidente de coche.

Sara Mederos estudia qué sucede dentro del cerebro cuando tomamos decisiones. Esta neurocientífica trabaja en el Hospital del Mar Research Institute, en Barcelona; y a sus 36 años acaba de ser galardonada con el premio For Women in Science, un programa de L’Oréal y la UNESCO que reconoce el talento científico femenino.
Ella misma explica en conversación con el diario El País que intenta descifrar cómo el cerebro integra la experiencia, el contexto y el estado anímico "para empujarnos o frenarnos". Después de un accidente, por ejemplo, el miedo puede permanecer más tiempo del necesario. "Lo normal es que el cerebro aprenda que el peligro ya no está", explica.
En esta línea, la científica busca entender qué falla en los circuitos cerebrales cuando aparecen trastornos como la ansiedad o el estrés postraumático. "Identificar patrones, mapear conexiones, entender cómo algo tan complejo como el cerebro es capaz de generar comportamientos, emociones e identidades".
La investigadora describe al órgano humano como un sistema en constante negociación entre experiencia y supervivencia. El problema aparece, explica, cuando ese mecanismo deja de reajustarse correctamente. "Creemos que en situaciones de ansiedad o estrés postraumático estas áreas se quedan activadas y no consiguen volver a sus niveles normales", detalla.
Estudiar el cerebro para tratar la salud mental
Tal y como ella misma cuenta en el medio de comunicación, su investigación tiene la mirada puesta en la aplicación clínica. La idea, apunta, es que su trabajo pueda contribuir con los tratamientos a base de fármacos o técnicas no invasivas, como el uso de ultrasonidos focalizados, "una técnica que permitiría dirigirse a un área concreta del cerebro para tratar de regular los niveles de actividad que tendría que haber en esas áreas".
"Entender, nos daría la posibilidad de generar tratamientos terapéuticos para enfermedades neurodegenerativas o de salud mental. La sociedad necesita que se ponga el foco en esta situación", subraya.
El periódico recuerda los datos del Estudio Internacional del Grupo AXA sobre Salud y Bienestar Mental realizado en 2025 y que recoge datos de 16 países. En él, se expone que el sector de los jóvenes de entre 18 a 24 años es el más afectado: un 9% que afirma padecer ansiedad, la misma proporción que en la franja de 24 a 35 años.
Desigualdad femenina
Por último, Mederos se queja de que, aunque la presencia de mujeres se ha multiplicado en los últimos tiempos, la desigualdad reaparece cuando se asciende a las posiciones de liderazgo. "En los comienzos de la carrera investigadora, esta brecha se ha roto, pero en posiciones más consolidadas o al buscar financiación siendo líder o jefa de grupo de investigación, creo que se vuelve más evidente de nuevo", denuncia.
El problema, para ella, está en la conciliación familiar en una profesión marcada por la competitividad y la exigencia constante: Parece que, si no eres madre, la sociedad lo interpreta como que te has perdido algo. Y también creo que es importante que sea una opción, que la maternidad no sea la única opción”, sostiene.
