Un pueblo de Teruel con más ovejas que habitantes devuelve el oficio a un pastor que tuvo que dejarlo todo: "Es un tipo muy singular"
Una oferta repentina de trabajo de pastoreo en esta pequeña localidad de la España vaciada le ha devuelto la ilusión y la salud.

Se trata de una historia que transcurre en uno de tantos rincones de la España vaciada. En este caso, en el pequeño pueblo Odón, en Teruel. Tiene unos 200 habitantes y uno de ellos es ahora un pastor que se ha mudado desde Vejer de la Frontera, Cádiz, para poder seguir ejerciendo su oficio, una oportunidad repentina que le ha ayudado a salir de una complica situación profesional y personal, según ha contado el periodista Chema Rodríguez en el programa SER Aventureros, de la Cadena SER.
Y es que Odón "no es un pueblo turístico, como pueden ser Albarracín o Teruel, pero es un pueblo de estos duros, de los que tienen campos amplios, silencios y unos cielos enormes", relata Chema Rodríguez. Un lugar que este periodista califica como "sanador" por lo que ha hecho por uno de sus habitantes, amigo suyo, al que llama el Chiquitín. Este lugar ha conseguido devolverle la ilusión a un amigo suyo pastor que no lo ha pasado nada bien durante estos últimos meses.
El Chiquitín vive en Vejer de la Frontera, Cádiz, y Chema Rodríguez recuerda que lo conoció porque pastoreaba cerca de su casa. "De hecho, lo conocí precisamente porque me acerqué a él y quise conocer cómo era su vida de pastor", relata. "Sin embargo, y después de toda una vida dedicándose al pastoreo, tuvo que dejarlo todo, dejar de pastorear".
La primera razón que le alejó del campo fue que este hombre se tiró un montón de tiempo sin poder trabajar por una enfermedad que le impedía dedicarse a lo que más le gustaba. Pero, además, tenía otro problema: "El ganado que había en la zona desapareció porque vendieron las cabras que él llevaba. Entonces se le juntó todo. Por un lado, la enfermedad y, por el otro, los problemas emocionales, porque los pastores también sufren, y tuvo que dejarlo", relata Rodríguez.
La suerte fue que contaba una red de amistades que le ayudaron a seguir adelante: "Los amigos tratamos de ayudarle, es un tipo muy singular", prosigue el amigo, "hasta que se encontró una oportunidad que le ha cambiado la vida". Se trataba precisamente de una oferta de un pastor de Castilla que tenía 3.000 ovejas en Odón, Teruel, y necesitaba un pastor para ellas. "El Chiquitín, después de tanto tiempo sin pastorear, comenzó a sentirse bien físicamente y los problemas emocionales pasaron".
Y resulta que Odón es un pueblo con más ovejas que habitantes. Es más, es un municipio que vive principalmente del sector ovino: "Este pueblo vive del pastoreo ovino extensivo. El Chiquitín se ha ido a Odón y ahora está tratando de recuperar su vida de pastor lejos de Vejer", concluye su amigo orgulloso.
