Vicente Ruiz, dueño de un negocio de oficinas compartidas: "En un coworking pequeño y con una ocupación del 80% se puede ganar 700 u 800 euros netos limpios al mes"
Un espacio de trabajo con todos los gastos pagados.
El modelo de oficinas compartidas vive un momento de clara expansión en España, impulsado por el auge del trabajo autónomo, la flexibilidad laboral y el encarecimiento del alquiler de oficinas tradicionales. Cada vez más profesionales y pequeñas empresas optan por los espacios de coworking como una alternativa más asequible y dinámica, donde compartir entorno reduce costes sin renunciar a servicios ni a una estructura profesional.
En este contexto de crecimiento sostenido, la experiencia de personas como Vicente Ruiz ayuda a entender hasta qué punto este tipo de negocios puede resultar rentable. El emprendedor valenciano arrancó su primer proyecto de oficinas compartidas hace seis años en Valencia con una inversión inicial de 15.000 euros. Tras recuperar esa inversión en aproximadamente tres años, apostó por expandir su negocio.
Actualmente, Ruiz gestiona tres espacios y contempla seguir abriendo centros en la próxima década. Ofrece un modelo de puestos de trabajo a precios asequibles y servicios compartidos que atrae a profesionales que antes montaban un despacho propio y ahora prefieren la flexibilidad del coworking. "Montar una oficina por tu cuenta te vale 1.000 euros al mes y aquí te cuesta 200 euros al mes", ya que no hay que incluir los gastos de luz, internet y agua, entre otros, asegura en una entrevista con el creador de contenido Eric Ponce.
Una tendencia en auge
Más allá de la popularidad de este modelo de negocio, las cifras concretas ayudan a medir su rentabilidad real. Desde su experiencia como gestor de varios espacios de oficinas compartidas, Vicente Ruiz asegura que "en un coworking pequeño y con una ocupación del 80% se puede ganar 700 u 800 euros netos limpios al mes". No obstante, matiza que se trata de un ingreso complementario y no necesariamente suficiente para vivir solo de ello.
El fenómeno del coworking ya no es algo marginal: el estudio anual sobre el estado del coworking en España recoge una radiografía del sector que confirma su consolidación a nivel nacional. Según las bases del informe, actualmente hay más de mil espacios activos en España, con una mayor concentración en Madrid y Barcelona, aunque otras ciudades, entre ellas Valencia, ganan peso en el mapa flexible.
Además, el espacio total dedicado a oficinas flexibles ha crecido de forma notable en los últimos años: entre 2020 y 2023 la superficie destinada a este tipo de centros se incrementó en torno a un 42%, pasando de aproximadamente 980.000 m² a 1.395.000 m². Un síntoma del interés por modelos de ocupación más dinámicos, capaces de adaptarse a nuevas formas de trabajar y a la demanda de soluciones más flexibles frente a la oficina tradicional.
Aunque Ruiz cuantifica el rendimiento mensual de un pequeño coworking, él mismo matiza que los ingresos que genera no son, en su caso, suficientes para abandonar su actividad profesional principal. Además, en la entrevista subraya que prefiere no alcanzar una ocupación del 100% porque busca un ambiente de trabajo con cierta calma, y lo cierto es que demasiada gente reduce la productividad y aumenta el ruido.