China usa robots humanoides para resolver el envejecimiento de su población mientras EE.UU. los vende como mayordomo doméstico para ricos: las dos vías opuestas del hype tecnológico
Se utilizan para responder a problemas muy diferentes a ambos lados del mundo.
Hace apenas unos años, los robots humanoides parecían una fantasía que solo se podía ver en ferias tecnológicas y películas de ciencia ficción. Hoy empiezan a colarse en escenas cada vez más cotidianas: trabajan en almacenes, patrullan calles, cargan equipajes en aeropuertos y hasta corren medias maratones en China. Lo que antes era un experimento de laboratorio ahora se está convirtiendo, poco a poco, en una herramienta real para resolver problemas.
Pero detrás de esta explosión tecnológica hay dos visiones completamente distintas del futuro. Mientras China los está desarrollando como una posible solución al envejecimiento de su población y a la falta de trabajadores en fábricas y servicios de cuidados, en Estados Unidos muchas compañías los presentan como asistentes domésticos de lujo. La misma tecnología está siendo utilizada para responder a problemas muy diferentes a ambos lados del mundo.
Según recoge el medio Vox, James Vincent, experto en tecnología, ha dejado claro que en China existe "una de las poblaciones que envejecen más rápidamente del mundo", ya que la proporción de personas de 60 años o más pasará del 12,4% en 2010 al 28% en 2040. Por ello, el Gobierno chino publicó en diciembre un plan nacional de cuidados a mayores que animaba a integrar humanoides e inteligencia artificial. La idea es que estos robots ayuden en el cuidado de una población cada vez más envejecida que no puede valerse por sí misma.
“China está tomando la delantera”
La estrategia china no es solo social, sino también productiva. Pekín quiere utilizar estos robots en las fábricas para compensar la caída de mano de obra, el frenazo del crecimiento y las tensiones comerciales con Estados Unidos. Para James Vincent "la robótica humanoide podría cubrir ambas necesidades simultáneamente". Una apuesta que refleja cómo el país intenta convertir la automatización en una respuesta estructural a sus retos demográficos y económicos.
En la otra cara de la moneda, Estados Unidos enfoca esta tecnología hacia el ámbito doméstico. “Muchas empresas están apostando por introducir robots en los hogares: serán el mayordomo robótico perfecto, se encargarán de los platos, la ropa y demás”, asegura el experto. Sin embargo, esta visión se perfila más como un producto aspiracional dirigido a hogares con alto poder adquisitivo, más que como un asistente accesible para el ciudadano medio.
En definitiva, China está usando los avances en robótica como respuesta a un problema nacional, mientras en EE. UU. el producto se vende como una extensión de la casa inteligente y como símbolo de estatus tecnológico. “La principal ventaja de la economía china sobre la estadounidense radica en su escala, posee una enorme capacidad de fabricación”, asegura James Vincent. “Por eso, China está tomando la delantera”, añade.