Un hombre quiere cargar su coche eléctrico con energía solar y se encuentra con la prohibición de la ciudad: "Me parece incomprensible"
Un proyecto doméstico que choca con la normativa urbana.

Klaas Tiems, un ciudadano neerlandés, quería dar un paso más hacia la sostenibilidad: cargar su coche híbrido con la energía solar que él mismo produce. Sin embargo, su iniciativa se ha topado con una barrera inesperada.
La ciudad de La Haya le ha prohibido instalar un cable que había tendido por la acera para conectar su vivienda con el vehículo aparcado en la calle. “Me parece incomprensible”, afirma Tiems al diario neerlandés AD, frustrado por la decisión.
El problema principal es que Tiems no dispone de una entrada privada donde estacionar su coche. En La Haya, la normativa municipal solo permite la carga de vehículos eléctricos en espacios públicos a través de una conexión directa al operador de la red eléctrica, y no mediante instalaciones privadas que crucen la vía pública.
La postura del ayuntamiento
Según ha detallado AD, un portavoz del ayuntamiento explicó que la prohibición se basa en criterios de seguridad y orden público. La ciudad considera que los cables tendidos sobre o a través de la acera son demasiado peligrosos, ya que podrían provocar caídas o accidentes. Además, también se han citado riesgos de responsabilidad civil en caso de que alguien resultara herido, así como problemas relacionados con el aparcamiento y la gestión del espacio público.
La Haya es una ciudad densamente poblada y depende en gran medida del aparcamiento compartido en la vía pública, lo que, según el consistorio, hace aún más complicado permitir soluciones individuales de este tipo. En lugar de ello, el municipio señala que ya existe una densa red de estaciones de carga públicas a disposición de los ciudadanos.
Un debate que gana apoyos
A pesar de la postura oficial, Klaas Tiems no está solo. Un concejal de la ciudad también considera que la prohibición es errónea y que debería revisarse. Según este representante municipal, los conductos para cables podrían aliviar la carga de la red eléctrica y, al mismo tiempo, hacer que la sostenibilidad resulte más atractiva para los ciudadanos que invierten en energía solar en sus viviendas.
El caso ha generado un debate público sobre cómo deben adaptarse las ciudades a la transición energética. Mientras tanto, hasta que se encuentre una solución legal o técnica, Tiems no puede cargar su coche con su propia electricidad, a pesar de producirla en casa.
