Alerta por los "petroleros zombie": 100 barcos cargados de crudo y amoniaco vagan sin tripulación por los océanos
Muchos de estos buques son embarcaciones envejecidas, con mantenimiento deficiente y estructuras de propiedad opacas
La preocupación crece en el sector marítimo internacional ante la existencia de al menos un centenar de buques cisterna que navegan sin tripulación por distintos puntos del planeta. Estos llamados "petroleros zombie", cargados de crudo e incluso de sustancias aún más peligrosas como el amoniaco, forman parte de la conocida "flota en la sombra", una red de barcos utilizada para eludir sanciones internacionales y transportar hidrocarburos desde países como Rusia, Irán o Venezuela hacia mercados como China o India.
El problema va más allá de la evasión de restricciones comerciales. Muchos de estos buques son embarcaciones envejecidas, con mantenimiento deficiente y estructuras de propiedad opacas. Cambian con frecuencia de bandera o se registran en países con controles laxos, lo que dificulta su identificación y supervisión. En algunos casos, los operadores desactivan o manipulan el sistema automático de identificación (AIS), impidiendo su rastreo y vulnerando normas básicas de seguridad marítima.
La situación se agrava cuando estos barcos quedan abandonados en alta mar. Sin tripulación al mando y cargados de miles de toneladas de mercancías altamente contaminantes, pueden quedar a la deriva durante semanas. Las corrientes marinas podrían arrastrarlos hacia costas, arrecifes de coral o zonas de alto valor ecológico, multiplicando el riesgo de colisiones, encallamientos o vertidos masivos.
Expertos en seguridad marítima advierten de que se trata de una amenaza latente para el medio ambiente global. Un solo accidente podría desencadenar una catástrofe ecológica de grandes dimensiones, con consecuencias devastadoras para la biodiversidad marina, la pesca y las economías costeras. Además, muchos de estos buques carecen de seguros adecuados, lo que complicaría enormemente las labores de limpieza y la asunción de responsabilidades en caso de desastre.
Las autoridades de distintos países han comenzado a intensificar la vigilancia y las inspecciones, pero el carácter transnacional de estas operaciones y la complejidad legal que rodea a los registros y las banderas de conveniencia dificultan una respuesta coordinada y eficaz.
Mientras tanto, los "petroleros zombie" continúan vagando por los océanos. Para numerosos analistas, no es cuestión de si se producirá un gran accidente, sino de cuándo ocurrirá.