Cuando Florentino Pérez sí dimitió hace 20 años: "He malcriado a los jugadores"
Supuso un antes y un después en el Real Madrid.

Hubo un día que Florentino Pérez sí dimitió como presidente del Real Madrid. Fue un 27 de febrero de 2006. Una crisis deportiva sostenida y una delicada situación institucional, además de un clima interno enrarecido, le llevaron al límite y, tras una reunión urgente de la Junta Directiva, anunció su dimisión esa misma tarde en una rueda de prensa en el Santiago Bernabéu.
Fue un antes y un después para el Real Madrid. El club blanco entró en una etapa de inestabilidad institucional que no logró solucionarse hasta que el propio Florentino volvió a tomar los mandos de la presidencia en 2009. Aquella dimisión no fue más que una decisión personal, pública e institucionalmente ordenada, motivada por una crisis deportiva que parecía no tener fin.
¿Qué razones llevaron a Florentino Pérez a dimitir? El Madrid de los Galácticos había sido eliminado ese mismo mes de la Copa del Rey por el Real Zaragoza. En la Champions League había perdido 0-1 en el Santiago Bernabéu ante el Arsenal en la ida de los octavos de final y, además, venía de caer 2-1 frente al Mallorca en Liga, quedando en ese momento a 10 puntos del FC Barcelona y reduciendo drásticamente sus posibilidades de obtener el título.
"Soy un tapón que era necesario quitar"
Los resultados desembocaron en una tercera temporada consecutiva sin grandes títulos. Durante aquel curso, el 2005-2006, pasaron dos entrenadores por el banquillo: José Antonio Camacho y Mariano García Remón. En el momento de la dimisión, el equipo lo dirigía aún Juan Ramón López Caro.
Ese 27 de febrero, Florentino dio la noticia asumiendo toda la responsabilidad de la situación deportiva y del delicado clima interno que atravesaba el club. Argumentó que "el club necesitaba un cambio, un impulso": Hemos cambiado a muchos entrenadores y ya solo queda que yo me vaya. Soy un tapón que era necesario quitar porque el club necesitaba un revulsivo".
Dejó la historia del fútbol marcada con una de sus frases más reconocidas: "Después de tanto decirles que eran los mejores del mundo, han terminado confundidos. He cometido un error. He maleducado a los jugadores". No fue una decisión en caliente ni improvisada, sino una decisión "meditada", lo que él mismo definió como un "ejercicio de coherencia": "El único culpable soy yo".
Reacciones inmediatas: solo Casillas entonó el 'mea culpa'
Después de que la Junta Directiva aceptara la dimisión, se nombró presidente al hombre de confianza de Florentino Pérez, Fernando Martín Álvarez, hasta las elecciones de 2008. Los jugadores reaccionaron rápido, como fue el caso de Iker Casillas, que lamentó su repentino adiós y fue de los pocos que aseguró que los culpables eran los propios futbolistas: "Ha hecho mucho por el club, ha tomado una decisión que a mí, y creo que a todos los de la plantilla, me duele, pero creo que lo ha hecho con la mejor intención y estamos apenados y tristes".
Zinedine Zidane tenía una opinión clara: "No es la buena solución. Si lo ha hecho, es porque lo tendrá muy reflexionado y hay que respetarlo, pero no es algo positivo". Ronaldo Nazario también se lo tomó con tristeza: "Es la persona que me trajo al Real Madrid, fue un presidente que siempre prestó todo tipo de apoyo. Desafortunadamente, ahora nos abandona, pero la vida continúa".
