El llamativo mensaje de Feijóo animando a España horas antes de su debut en el Mundial
El líder del PP tira de hemeroteca y se ríe de sí mismo.
Ha llegado la hora de España en el Mundial. La Selección debuta este lunes (18:00h) frente a Cabo Verde, en un partido que se disputará en el Estadio Mercedes-Benz Stadium de la ciudad de Atlanta, Georgia (Estados Unidos).
Un encuentro que esperan con ansias millones de españoles. Entre ellos está el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien ha publicado un mensaje en su cuenta de X para apoyar a España. Y lo ha hecho riéndose de sí mismo.
"Viendo esta imagen, es evidente que "no juego en la Selección porque no quiero", ha asegurado este domingo, adjuntando una foto en la que se le ve chutando un balón a su hijo, que aguarda el disparo ataviado con guantes de portero.
Sin embargo, lo que más ha llamado la atención del mensaje es la auto cita del líder de la oposición, quien ha recordado así la recordada frase "no soy presidente porque no quiero" que pronunció tras las elecciones del 23 de julio de 2023.
Aquella frase le ha provocado varios dolores de cabeza desde entonces. Desde el Gobierno se han encargado de recordársela cada cierto tiempo, jactándose así de que los números no alcanzan al PP para arrebatar el poder a Pedro Sánchez.
En su mensaje, Feijóo ha asegurado haber disfrutado "del fútbol con mi hijo" y que ahora es turno de hacerlo "con el debut mundialista del equipo de mi país". "¡Vamos España!", ha rematado el líder del PP.
El camino de España hacia la segunda estrella
La Selección respira confianza plena a pocas horas de su debut mundialista. Los de Luis de la Fuente, a priori, deberían pasar como primera en un grupo donde están Cabo Verde, Arabia Saudí y Uruguay.
Más allá de eso, hacer predicciones es hacerse trampas al solitario. Porque en fútbol cualquier cosa puede pasar. No obstante, si España cumple y acaba líder, su rival saldría del Grupo J, con selecciones teóricamente más accesibles.
En caso de tropezar y terminar segunda, el cruce puede dispararse hasta una "final anticipada" frente a la Argentina campeona. Ese primer cruce podría ser el punto de inflexión del torneo.
Superada esa primera eliminatoria, el nivel sube de manera notable en octavos. En el horizonte aparecen potencias como Inglaterra, Croacia, Portugal o Colombia, selecciones con experiencia en rondas finales y capaces de explotar cualquier debilidad.
Será entonces cuando España debería confirmar si su buen juego se traduce también en competitividad en escenarios de máxima presión. A partir de los cuartos de final, el campeonato entra en territorio de gigantes. El margen de error desaparece y el rival, sea cual sea, será otro aspirante real al título.