Euprepio Padula, a los diputados LGTBI del PP que se han abstenido al votar contra las terapias de conversión: "Me gustaría conocer su opinión en detalle"
La ley propone penas de prisión de seis meses a dos años.
El Congreso ha aprobado por mayoría absoluta la reforma del Código Penal para penalizar con cárcel las llamadas terapias de conversión dirigidas a eliminar o negar la orientación sexual, identidad sexual o expresión de género.
Una noticia muy celebrada entre los círculos progresistas, y sobre todo, entre el colectivo LGTBI. La nueva norma propone castigar "con pena de prisión de seis meses a dos años, y multa de ocho a veinticuatro meses, al que aplique o practique sobre una persona, aun con su consentimiento o el de su representante legal, actos, métodos, programas, técnicas o procedimientos de aversión o conversión".
El periodista y analista politico Euprepio Padula se ha hecho eco de ello a través de su perfil de X, donde ha publicado un mensaje en el que destaca el hecho de que el PP se haya abstenido y que Vox haya votado en contra.
Pero no solo eso, pues el también colaborador de TVE ha recordado que "todos los diputados LGTBI del PP se han abstenido". Esta cuestión parece haberle llamado especialmente la atención, y por ello ha asegurado que le gustaría "conocer su opinión en detalle".
Un cambio sustancial en la norma
Hasta ahora, esas prácticas, que ya estaban prohibidas, se sancionaban con multas de 10.001 a 150.000 euros como infracción administrativa muy grave en la ley trans, pero no figuraban como delito en el Código Penal.
El texto aprobado, que sale del Congreso sin incluir las enmiendas que quedaban vivas para el pleno, establece la prohibición de ayudas públicas a "personas físicas, entidades jurídicas y/o asociaciones que hayan sido condenadas por sentencia firme por cometer, incitar o promover actos discriminatorios o de violencia".
Uno de los diputados del colectivo LGTBI a los que se ha referido Euprepio Padula es Jaime de los Santos, del PP, quien ha tomado la palabra para señalar su descontento con esta ley, pese a reconocer que es "necesaria".
"Las terapias de conversión son un delito contra los derechos humanos", ha aseverado, aunque seguidamente ha lamentado lamentado que esté "corrompida por el sectarismo de algunos".