La madre que llamó igual a sus 4 hijas estalla contra las críticas: "Nuestra familia no necesita aprobación externa"
Aunque todas comparten el mismo nombre de pila, la madre asegura que esto ha creado un vínculo "irrompible" entre las hermanas.
¿Te imaginas compartir el mismo nombre con tus hermanos? En principio esta situación puede parecer algo particular, pero que cuatro parientes tengan en común el mismo nombre se convierte en una situación poco usual.
Mary Heffernan, una mujer de 47 años originaria de Fort Jones (California, Estados Unidos) ha conformado junto a su esposo, Brian, una familia integrada por cuatro hijas. Lo llamativo del asunto es que todas las descendientes tienen el mismo nombre: Mary.
Por medio de una publicación, la madre afirma que han decidido bautizar a todas sus hijas de la misma manera porque el nombre Mary "tiene una larga historia de mujeres católicas fuertes", según manifiesta la mujer.
Un motivo de orgullo familiar
A través de las redes sociales el caso se viralizó por su singularidad. Los internautas han manifestado sus pensamientos al respecto, pero Heffernan no le da mayor importancia e incluso lo percibe como algo positivo.
"No me preocupo mucho por ello. En todo caso, hace que la gente nos recuerde a nosotros y a nuestra marca familiar de ganado [llamada Five Marys]", afirma la madre en una entrevista para el medio británico Daily Mail.
"Nuestra familia no necesita aprobación externa. A las niñas les encantan sus nombres, y eso es lo que importa. Con el tiempo, el nombre Mary se convirtió en un hilo conductor en nuestra familia y en algo que realmente unifica nuestra cultura familiar", complementa contundentemente la madre.
¿Cómo evitan la confusión?
Para dirigirse a sus hijas con claridad, la pareja le asignó un apodo a cada una de ellas:
- MaryFrances: conocida como Francie.
- MaryMarjorie: conocida como Maisie.
- MaryJane: conocida como JJ.
- MaryTeresa: conocida como Tessa.
A pesar de tener nombres diferentes "sobre el papel", la madre asegura que en la vida cotidiana rara vez hay confusión. Eso sí, admite con humor que el único momento donde la situación se vuelve un poco surrealista es en los controles de seguridad de los aeropuertos, cuando el personal tiene que revisar cuatro pasaportes casi idénticos.